Sutatausa conserva una tradición que va mucho más allá de la elaboración de prendas de lana. Durante los últimos tres años, la Gobernación de Cundinamarca ha destinado más de $500 millones a procesos culturales y artísticos del municipio, según información oficial.
Ahora, esa inversión tendrá uno de sus principales escenarios este fin de semana: la novena edición de Tejilarte, que se realizará el 19 y 20 de septiembre bajo el concepto “Retejiendo la raíz”.
El festival reunirá artesanía, gastronomía, turismo, música y memoria campesina, pero hay un elemento que este año adquiere especial protagonismo: las personas que están en el primer eslabón de la tradición ovino-lanar.
¿En qué se han utilizado los recursos destinados a Sutatausa?
Los recursos gestionados durante los últimos tres años a través del Instituto Departamental de Cultura y Turismo (IDECUT) han respaldado diferentes procesos culturales del municipio.
Entre ellos aparecen Tejilarte, programas de formación en danza, teatro, música y literatura, además de estímulos dirigidos a creadores y gestores culturales mediante Corazonarte.

La inversión también permite observar la cultura desde una perspectiva relacionada con el turismo y la economía local: una tradición artesanal puede convertirse en una oportunidad para exhibir productos, fortalecer emprendimientos y atraer visitantes.
Y aquí aparece uno de los puntos de interés del festival.
Tejilarte 2026: la tradición vuelve a sus raíces
La edición de este año propone mirar hacia el origen de los oficios relacionados con la lana.
El eje “Retejiendo la raíz” busca destacar la conexión entre territorio, comunidad, animales y artesanos. La propuesta incluye un homenaje a quienes cuidan las ovejas, consideradas por la organización como el primer eslabón de esta cadena artesanal.
La programación contempla actividades para conocer directamente diferentes técnicas y oficios tradicionales:
- Talleres de cerámica, cestería y tintes naturales.
- Actividades de telar y procesos relacionados con la lana.
- Concursos de hilanderas, diseño empírico y esquiladores.
- Desfile “Hoy me pongo la ruana”.
- Pasarela “Retejiendo la raíz de nuestros artesanos”.
- Feria Artesanal y Mercados Campesinos.
- Feria Gastronómica.
- Exposiciones de fotografía y memoria.
- Museo del Tejido y Telar del Cuento.
- Recorridos turísticos gratuitos.
Mucho más que una feria artesanal
Sin embargo, esto no es todo. Tejilarte también busca convertirse en un espacio de transmisión de conocimiento entre generaciones.
Durante el festival habrá presentaciones de música campesina, danzas y muestras de las escuelas de formación artística. También están previstas actividades como el “Homenaje a la raíz y relevo generacional” y una exposición ovino-lanar con demostración de esquilado.
Ese componente resulta relevante para un municipio cuya identidad cultural está estrechamente vinculada con los oficios tradicionales. La posibilidad de conocer cómo se transforma una materia prima en un producto artesanal añade valor a la experiencia del visitante.
Además, para artesanos y productores, estos escenarios pueden funcionar como espacios de exhibición, comercialización y conexión directa con consumidores.
Un destino para descubrir a pie
Quienes lleguen a Sutatausa también podrán complementar la agenda del festival con algunos de los atractivos patrimoniales y naturales del municipio.
Entre ellos se encuentran el Conjunto Doctrinero San Juan Bautista, los pictogramas de arte rupestre, el Museo de Arte Religioso del siglo XVII, los frescos de pintura mural y los Farallones de Sutatausa.
La ubicación también favorece una escapada desde Bogotá: el municipio está situado en la provincia de Ubaté, aproximadamente a 88 kilómetros de la capital.
¿Por qué esta edición puede atraer visitantes?
La combinación entre cultura, gastronomía, artesanía y turismo permite que Tejilarte no sea solamente una agenda de espectáculos.
Para el visitante, representa la posibilidad de conocer procesos artesanales directamente de sus protagonistas; para los productores, puede significar una vitrina para mostrar y comercializar sus productos; y para el municipio, una oportunidad de fortalecer su atractivo turístico.
La novena edición será organizada por la Administración Municipal y la comunidad artesanal, con acompañamiento de la Gobernación de Cundinamarca a través del IDECUT y el apoyo de empresas patrocinadoras.
Una tradición que busca seguir siendo rentable
La preservación de un oficio también depende de que existan nuevas generaciones interesadas en aprenderlo y consumidores dispuestos a valorar y adquirir sus productos.
Por eso, iniciativas que conectan formación, exhibición, turismo y comercialización pueden tener un efecto que va más allá de un solo fin de semana.
Tejilarte 2026 plantea precisamente ese desafío: recuperar la raíz de una tradición sin dejarla aislada del presente.
Una invitación a conocer Sutatausa
Este 19 y 20 de septiembre, Sutatausa tendrá una agenda que reúne tradición artesanal, gastronomía, turismo, música y memoria.
La apuesta por “Retejiendo la raíz” pone en el centro a quienes han mantenido vivos estos conocimientos y abre un espacio para que nuevos públicos conozcan el proceso detrás de cada tejido.

Para quienes estén buscando un destino cercano a Bogotá con una propuesta cultural diferente, esta programación ofrece una alternativa que combina patrimonio, naturaleza y experiencias locales.
¿Conocía la importancia de la tradición ovino-lanar de Sutatausa? Comparta esta información y cuéntenos qué actividad de Tejilarte le gustaría conocer.














