Hablar de embarazo en niñas y adolescentes implica mucho más que revisar una cifra. Detrás de cada indicador existen decisiones, oportunidades educativas, acceso a servicios de salud y entornos familiares y comunitarios.
Y hay un dato que llama especialmente la atención: en 2025, Cundinamarca registró una tasa de fecundidad de 10,23 nacimientos por cada 1.000 mujeres entre los 10 y 19 años, el nivel más bajo reportado en el departamento.
El resultado fue presentado durante el Encuentro Departamental de Salud Sexual y Reproductiva 2026, una jornada en la que participaron municipios, instituciones, equipos de salud, entidades administradoras de planes de beneficios y comunidades.
Sin embargo, la cifra no representa el final del desafío. El departamento busca convertir este resultado en una oportunidad para fortalecer la educación, la prevención y el acceso oportuno a servicios de salud.
¿Por qué esta cifra resulta relevante?
La disminución de la fecundidad adolescente es un indicador utilizado para analizar diferentes condiciones sociales y de salud pública.
No se trata únicamente de prevenir un embarazo. También están en juego el acceso a información, la capacidad para tomar decisiones, el conocimiento de los derechos sexuales y reproductivos y la posibilidad de recibir atención profesional sin barreras.
Educación y prevención como herramientas
La estrategia departamental apunta precisamente hacia esos factores.
Entre las acciones se encuentra Pasaporte para la Ciudadanía Sexual, una herramienta educativa y participativa dirigida a niñas, niños, adolescentes y jóvenes.
Su propósito es fortalecer conocimientos y capacidades relacionadas con:
- Reconocimiento de los derechos sexuales y reproductivos.
- Autonomía para la toma de decisiones.
- Autocuidado y protección.
- Identificación de situaciones de riesgo.
- Acceso oportuno a servicios de salud.
- Fortalecimiento de redes sociales y comunitarias de cuidado.
La verdadera apuesta está en que la prevención no dependa únicamente de una consulta médica, sino que empiece mucho antes.
La estrategia llegará a varios municipios
Entre septiembre y noviembre de 2026, Pasaporte para la Ciudadanía Sexual será implementado en Fusagasugá, Nimaima, Tocancipá y Funza, municipios priorizados en el marco de la Semana Andina.
Pero esto no es todo.
La estrategia también llegará a Soacha, Mosquera, Zipaquirá, Girardot, Silvania, Guasca, Une, Ubaté, Suesca, Villeta, Guaduas, La Mesa, Pacho y Medina.
En estos territorios el trabajo estará relacionado con las redes sociales y comunitarias de cuidado, buscando que la prevención tenga presencia en los espacios donde transcurre la vida cotidiana de niños, adolescentes y jóvenes.
Salud materna: el otro frente que preocupa
El encuentro departamental también puso sobre la mesa otro componente fundamental: la salud materna.
La identificación temprana de riesgos, el seguimiento de las gestantes y la capacidad de respuesta frente a emergencias obstétricas forman parte de las acciones para reducir complicaciones y prevenir la mortalidad materna.
Recomendados:
Atención oportuna y sin barreras
La Secretaría de Salud anunció que continuará acompañando a los 116 municipios de Cundinamarca.
El objetivo es fortalecer las capacidades de los equipos de salud y promover servicios de salud sexual y reproductiva que sean oportunos, humanizados y accesibles.
Esto incluye mejorar la capacidad institucional para identificar riesgos y responder de manera temprana cuando una persona necesita atención.
Un resultado que abre nuevas preguntas
La tasa de 10,23 nacimientos por cada 1.000 mujeres de 10 a 19 años marca un punto relevante para Cundinamarca, pero también plantea el reto de entender qué factores están detrás de esta reducción y cómo mantenerla.
La educación, la prevención y el acceso a servicios especializados forman parte de una estrategia que requiere continuidad y participación de diferentes sectores.
Por eso, más que quedarse únicamente con el récord estadístico, el desafío será observar cómo evolucionan estos indicadores en los próximos años y qué ocurre en cada municipio.
Una cifra puede mostrar el cambio; el trabajo sostenido es lo que puede explicar si ese cambio permanece.




















