Los más de 700.000 estudiantes de los 412 colegios públicos de Bogotá podrían enfrentar nuevas restricciones para el uso de teléfonos celulares dentro de las instituciones educativas. La medida, que actualmente construye la Secretaría de Educación del Distrito, no solo limitaría el uso de estos dispositivos durante las clases, sino también en los descansos, con el propósito de fortalecer la convivencia escolar, mejorar la concentración académica y reducir los efectos negativos derivados del uso excesivo de las pantallas.
La secretaria de Educación de Bogotá, Julia Rubiano, confirmó que la propuesta se desarrolla de manera participativa y estará diferenciada según la edad de los estudiantes y el nivel educativo. La iniciativa surge paralelamente a la reglamentación nacional sobre entornos digitales seguros y al creciente debate internacional sobre los riesgos asociados al uso intensivo de redes sociales y dispositivos móviles por parte de niños y adolescentes.
¿Cómo funcionará la restricción de celulares en los colegios públicos?
La Secretaría de Educación explicó que no se trata de una prohibición absoluta, sino de una regulación pedagógica.
En educación inicial y primaria la exposición a pantallas será mínima, incluso durante actividades académicas, mientras que en secundaria podría permitirse el uso de dispositivos únicamente cuando exista un objetivo pedagógico claramente definido.
Además, las autoridades estudian restringir el uso de celulares durante los recreos, con el fin de incentivar nuevamente el juego, la interacción social y la comunicación entre estudiantes.
Según la secretaria Rubiano, experiencias implementadas en colegios privados muestran que, tras un periodo inicial de adaptación, los estudiantes vuelven a conversar, compartir y participar más activamente durante los descansos.
Bogotá alerta por el excesivo tiempo que los estudiantes permanecen frente al celular
Uno de los datos que más preocupa a la administración distrital proviene de una encuesta realizada en colegios oficiales de Bogotá.
Los resultados muestran que:
- Los estudiantes creen utilizar el celular aproximadamente 6 horas al día.
- Sin embargo, los registros reales indican un promedio cercano a 9 horas diarias.
- Gran parte del uso ocurre durante la noche.
- El exceso de tiempo frente a las pantallas afecta la calidad del sueño y el rendimiento escolar.
Las autoridades consideran que estos hábitos también inciden en problemas de ansiedad, dificultades de atención y menor interacción social.
La regulación también busca proteger la salud mental de niños y adolescentes
La Secretaría de Educación respaldó el nuevo decreto nacional sobre entornos digitales seguros, destacando que por primera vez se reconoce de manera expresa que los riesgos asociados a las plataformas digitales no dependen únicamente del comportamiento de los usuarios.
La funcionaria señaló que muchas redes sociales utilizan mecanismos diseñados para mantener la atención durante largos periodos, como el desplazamiento infinito de contenidos (scroll infinito), lo que incrementa el tiempo de permanencia de niños y adolescentes en las aplicaciones.
No obstante, considera que aún existen vacíos importantes.
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Entre ellos:
- No se establecen obligaciones estrictas para las plataformas tecnológicas.
- No se fijan edades mínimas concretas para acceder a redes sociales.
- No existen límites obligatorios sobre el tiempo de uso.
- Los colegios aún requieren lineamientos jurídicos y pedagógicos más precisos.
Padres de familia tendrán un papel clave
La Secretaría insiste en que ninguna regulación escolar será suficiente si no existe acompañamiento desde el hogar.
Por ello recomienda:
- Utilizar controles parentales.
- Supervisar el contenido que consumen los menores.
- Evitar el uso del celular durante las comidas.
- Suspender el uso de pantallas antes de dormir.
- Dialogar permanentemente sobre seguridad digital y riesgos en internet.
El objetivo no consiste en prohibir la tecnología, sino en enseñar un uso responsable, equilibrado y con propósito educativo.
¿Por qué Bogotá considera necesaria esta medida?
La administración distrital sostiene que la evidencia científica muestra que la exposición prolongada a dispositivos móviles puede afectar el desarrollo cognitivo, emocional y social de niños y adolescentes.
La Organización Mundial de la Salud recomienda evitar completamente las pantallas antes de los dos años y limitar significativamente su uso durante la primera infancia.
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En adolescentes, las principales preocupaciones se relacionan con la salud mental, la construcción de la autoestima, el descanso insuficiente y la exposición constante a contenidos potencialmente nocivos.
Por ello, Bogotá busca construir un modelo que permita aprovechar los beneficios de la tecnología sin perder de vista los riesgos derivados de un uso excesivo.




















