Más de 30 niños del Institución Educativa Departamental Guillermo Quevedo Zornoza, entre los 10 y 16 años, siembran árboles en páramo de Guerrero, ubicado a 30 minutos del municipio
La ONG ambiental “Conservación Internacional de Colombia” elaboró, de manera conjunta con la CAR entre 2003 y 2004, un estudio para la “Declaratoria de un Área de Conservación en jurisdicción del Páramo de Guerrero y Formulación de su Plan de Manejo Ambiental”. Este estudio concluyó que, dadas las características del área y su alto grado de intervención, era pertinente crear dos áreas protegidas determinadas bajo la categoría de Reserva Forestal Protectora.
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La "Reserva Forestal Protectora páramo de Guerrero”, sería el punto de encuentro de estos estudiantes y sus profesores con los funcionarios de la CAR que, como autoridad ambiental, puso a disposición de estos jóvenes árboles de tres variedades: Raque, Chilca y Corono. Su participación en esta siembra masiva tenía como fin aportar al cuidado de la reserva y aprender la importancia de proteger el ambiente.
Los árboles fueron sembrados, pero la actividad no terminó allí. Como recompensa por su gran iniciativa y compromiso, los funcionarios de la CAR decidieron regalarles a estos jóvenes un recorrido guiado por la reserva.
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Los niños pudieron observar unos hermosos frailejones que allí nacen. Estos ayudan a absorber el agua presente en la neblina de los páramos y conservarla para su posterior uso. Así fue como conocieron el ecosistema del páramo.
Luego de un rato más de caminata, llegaron a un punto en donde a pesar de la neblina fue posible visualizar por unos minutos la laguna de Pantano Redondo. Este punto, donde era posible acampar hace unos años, ahora es una de las zonas más protegidas y vigiladas del páramo.
En esa mañana aprendieron que la protección ambiental es una responsabilidad que no sólo les concierne a los adultos sino a todos, y a su corta edad ya son conscientes de los mecanismos que pueden implementar para la conservación del medio ambiente.













