El 4x1.000 podría entrar en una nueva etapa. El Gobierno anunció que prepara una iniciativa fiscal que plantea reducir progresivamente este impuesto y modificar otros gravámenes que afectan a empresas y grandes patrimonios.
La propuesta, denominada “Ley de Rescate”, será presentada en octubre y no contempla una eliminación inmediata del gravamen. La idea es avanzar de manera gradual mientras se aplican medidas para reducir el gasto público.
Pero hay otro punto que puede tener un impacto considerable: el Gobierno también plantea cambios en impuestos relacionados con el patrimonio y las grandes fortunas.
El 4x1.000 comenzaría a reducirse de forma gradual
El ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, explicó que el Gobierno pretende disminuir progresivamente el impuesto del 4x1.000, al que calificó como un tributo de carácter temporal.
La propuesta parte de una premisa que puede resultar clave para las finanzas del país: antes de buscar nuevos ingresos mediante impuestos, el Estado debería revisar cuánto está gastando y en qué está utilizando los recursos públicos.
La reducción, por tanto, no sería inmediata. El objetivo sería establecer un proceso gradual que permita modificar el sistema tributario sin generar un impacto abrupto sobre las finanzas nacionales.
Para los ciudadanos y las empresas, el debate es especialmente relevante porque el 4x1.000 está relacionado directamente con las operaciones financieras y representa un costo que puede acumularse con el movimiento de recursos.
Cuatro impuestos concentran la mayor parte del recaudo
El ministro también puso sobre la mesa una cifra que ayuda a entender el problema fiscal colombiano.
De acuerdo con sus declaraciones, Colombia cuenta con 19 tributos nacionales, pero solamente cuatro concentran aproximadamente el 95% del recaudo.
Estos son:
- Impuesto de renta.
- IVA.
- Impuestos relacionados con el comercio exterior.
- 4x1.000.
La concentración del recaudo en pocos impuestos explica por qué cualquier modificación en alguno de ellos puede tener consecuencias importantes para las cuentas del Estado.
Y aquí aparece uno de los puntos centrales de la propuesta: cambiar la estructura tributaria sin depender exclusivamente de nuevos impuestos.
También cambiarían los impuestos al patrimonio y a las grandes fortunas
Sin embargo, esto no es todo.
La denominada “Ley de Rescate” también contempla el desmonte del impuesto al patrimonio y de la sobretasa dirigida a las grandes fortunas.
La posición del Ministerio de Hacienda es que este tipo de gravámenes habría contribuido a incentivar la salida de capitales y de talento humano del país.
Desde esa perspectiva, eliminarlos tendría un objetivo más amplio que simplemente reducir impuestos: buscaría generar condiciones para que la inversión privada vuelva a ocupar un papel central dentro de la economía.
Para empresarios e inversionistas, cualquier modificación de las reglas tributarias puede influir en decisiones relacionadas con inversión, ahorro, contratación y expansión de negocios.
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El Gobierno también promete recortar el gasto público
La otra cara de la propuesta está en el gasto.
El Presupuesto General de la Nación para 2026 fue aprobado por el Congreso por un monto cercano a $635 billones e incorpora más de $21 billones en medidas de austeridad.
Los ajustes se concentrarían principalmente en la compra de bienes y servicios, la revisión de partidas clasificadas como “otras transferencias” y la reorganización de algunas entidades públicas.
La estrategia también contempla impulsar proyectos mediante mecanismos como las obras por impuestos y las obras por regalías.
La apuesta consiste, en términos generales, en intentar liberar recursos y mejorar la eficiencia del gasto antes de aumentar la presión tributaria.
El verdadero desafío estaría en 2027
Pero el problema fiscal no termina con la reducción del 4x1.000.
El Ministerio de Hacienda advirtió que 2027 será un año especialmente exigente para las finanzas públicas. Según las proyecciones citadas, el Estado necesitaría conseguir cerca de $150 billones en moneda local y otros $88 billones mediante crédito externo.
El tamaño de estas necesidades financieras muestra por qué cualquier reforma tributaria debe analizarse más allá de cuánto pagará o dejará de pagar un contribuyente.
También está en juego la capacidad del Estado para financiar sus obligaciones, controlar el endeudamiento y mantener la confianza de los mercados.
¿Qué busca finalmente el Gobierno?
El objetivo planteado es estabilizar el nivel de endeudamiento público y avanzar nuevamente hacia la recuperación de la regla fiscal.
En otras palabras, la discusión no se limita a eliminar o reducir impuestos. La verdadera pregunta es cómo equilibrar recaudo, gasto público, inversión, deuda y crecimiento económico sin generar nuevas presiones sobre las finanzas nacionales.
La presentación de la “Ley de Rescate” en octubre será, por ello, un momento clave para conocer hasta dónde llegará la reforma y cuáles serán sus condiciones definitivas.
Para los ciudadanos, empresas e inversionistas, seguir los detalles será importante: cualquier cambio en impuestos puede terminar teniendo efectos sobre el ahorro, las operaciones financieras, los costos empresariales y las decisiones de inversión.
¿Considera que reducir el 4x1.000 puede ayudar a la economía colombiana o que primero debería garantizarse una reducción más profunda del gasto público? Comparta esta información y deje su opinión.




















