En un paso significativo para la agroindustria nacional, la ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Marcela Morales, firmó un Memorando de Entendimiento (MOU) con el proyecto Territorios Forestales Sostenibles (TEFOS 3) para promover, facilitar y acompañar el proceso que permita reconocer al cacay como Novel Food ante la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).
Este acuerdo, que estará vigente durante un año y no implica obligaciones jurídicas vinculantes, tiene como propósito trabajar en conjunto en asistencia técnica, promoción comercial y gestión de cooperación internacional para avanzar en el trámite requerido para que este fruto amazónico ingrese al mercado europeo bajo la categoría de Novel Food.
Lea: Minería ilegal en Nemocón: hallan culebra de pantano entre desechos contaminantes
Qué significa Novel Food según EU
Según la EFSA, un Novel Food es cualquier alimento o ingrediente que no se consumía de forma significativa en la Unión Europea antes del 15 de mayo de 1997. Para su aprobación, se requiere un dossier que incluya información sobre composición, proceso de producción, datos toxicológicos, alérgenos y seguridad nutricional.
En febrero de 2025 entraron en vigor nuevas guías científicas y administrativas actualizadas para las solicitudes de Novel Food, que aclararon los requisitos y facilitaron la presentación de los estudios necesarios.
Acciones que contempla el MOU
La ministra Morales detalló algunas de las líneas de trabajo que se emprenderán:
- Identificación de los requisitos regulatorios europeos para que el cacay sea reconocido como Novel Food, así como su cumplimiento.
- Coordinación con entidades nacionales e internacionales para facilitar trámites y certificaciones necesarias.
- Organización y participación en eventos, seminarios y ruedas de negocios con foco en mercados internacionales.
- Intercambio de información técnica, normativa y comercial relevante sobre este fruto.
La iniciativa hace parte de la estrategia del Gobierno del Cambio, liderado por el presidente Gustavo Petro, de diversificar la canasta exportadora, fortalecer la bioeconomía y agregar mayor valor al sector agroindustrial.
Entérese: Nace Wayra, la segunda cóndor de los Andes incubada artificialmente en Cundinamarca
Potencial del cacay para Colombia
El cacay proviene de la semilla de un árbol nativo de la Amazonía y los Llanos Orientales. Se destaca por su alto contenido proteico y por su versatilidad, ya que puede ser utilizado en industrias alimenticias y cosméticas.
Además, el árbol se adapta bien a sistemas agroforestales, lo que contribuye a la conservación de bosques y la restauración de suelos degradados. Su transformación en harina de alto valor podría generar empleo, ingresos rurales y alternativas económicas sostenibles en territorios afectados por la deforestación.
Retos y pasos pendientes
Para lograr el reconocimiento de Novel Food, Colombia deberá cumplir varios requisitos regulatorios europeos, incluyendo:
- Elaborar un dossier técnico completo con datos toxicológicos, nutricionales y de seguridad. EFSA exige, por ejemplo, certificar que el producto no es alérgeno, que su proceso de producción cumple normas de inocuidad, y que su consumo propuesto no representa riesgo para la salud.
- Mostrar historia de uso (si aplica), aunque al tratarse de un fruto poco conocido en la UE, esta parte puede requerir estudios adicionales.
- Cumplir con los nuevos lineamientos de EFSA que desde febrero de 2025 exigen mayor claridad tanto administrativa como científica.
Si todos los pasos se cumplen satisfactoriamente, el cacay podría ingresar al listado de Novel Foods autorizado por la Unión Europea, lo que abriría las puertas para exportaciones formales hacia ese bloque comercial.
El MOU entre el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y TEFOS 3 representa un avance estratégico para Colombia. No solo posibilita que el cacay sea reconocido como Novel Food, sino que también promueve la bioeconomía, la sostenibilidad, la diversificación exportadora y el desarrollo rural. Aunque los desafíos son técnicos y regulatorios, el compromiso institucional y el potencial del propio fruto lo convierten en una apuesta con alto valor para el futuro agroindustrial colombiano.













