Lo que parecía ser un transporte más por la vía Facatativá-Albán terminó en un operativo ambiental. Las autoridades encontraron 97 piezas de madera que eran movilizadas sin la documentación que acreditara su legal procedencia.
El cargamento alcanzó un volumen de 7,8 metros cúbicos y estaba compuesto por especies forestales nativas como cedro, ceiba y chingalé.
La intervención de la CAR y la Policía permitió detener el traslado y activar un proceso que ahora busca establecer la situación legal de la madera y de quienes estaban a cargo de su transporte.
El cargamento que llamó la atención de las autoridades
El operativo se desarrolló en la vía Facatativá-Albán, específicamente en el kilómetro 32 + 800, en jurisdicción de la vereda Los Manzanos.
Allí, unidades del Grupo de Operaciones Especiales, Sector Hidrocarburos, de la Policía Nacional observaron un vehículo tipo furgón que transportaba material forestal.
Al solicitar al conductor los documentos correspondientes, este no pudo acreditar el origen y procedencia de la madera ni presentó en ese momento los soportes requeridos para demostrar su legalidad.
Personal técnico de la Dirección Regional Sabana Occidente de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) realizó posteriormente la identificación del material.
Tres especies de árboles nativos
La inspección permitió establecer que las 97 piezas correspondían a cedro, ceiba y chingalé, todas en estado de aserrado o en primer grado de transformación.
De acuerdo con las características observadas durante la revisión, la madera presentaba elevada humedad, densidad y superficies de corte recientes.
Estos elementos permitieron inferir que se trataba de material en estado verde, sin evidencias de procesos significativos de secado.
Entre los principales datos del procedimiento se encuentran:
- 97 piezas de madera fueron aprehendidas preventivamente.
- El cargamento representaba 7,8 metros cúbicos de material forestal.
- Se identificaron tres especies nativas: cedro, ceiba y chingalé.
- El transporte se realizaba en un vehículo tipo furgón.
- El procedimiento ocurrió en la vía Facatativá-Albán.
- La madera fue trasladada al Centro de Atención y Valoración de Flora de la CAR, en Mosquera.
- El conductor y el propietario del vehículo quedaron vinculados al proceso sancionatorio correspondiente.
¿Por qué fue incautada si las especies no están prohibidas?
Aquí está uno de los puntos que puede generar confusión.
La CAR precisó que las especies encontradas no están vedadas. Sin embargo, que una especie pueda ser aprovechada o transportada no significa que pueda movilizarse sin cumplir los requisitos establecidos para acreditar su procedencia.
En este caso, durante el operativo no fueron presentados físicamente los documentos requeridos por la autoridad para demostrar la legalidad del cargamento.
Por esa razón se aplicó una medida de aprehensión preventiva, mientras se determina la situación jurídica del producto forestal.
La madera permanecerá bajo custodia
El material fue trasladado al Centro de Atención y Valoración de Flora de la CAR, en Mosquera, donde permanecerá mientras avanza el procedimiento.
Además de la madera, la actuación administrativa involucra al conductor y al propietario del vehículo, quienes fueron cobijados con una medida preventiva y vinculados al proceso sancionatorio.
Sin embargo, esto no significa que el procedimiento haya terminado.
La autoridad deberá avanzar en la revisión correspondiente para determinar las circunstancias del transporte y establecer las actuaciones administrativas que procedan.
La CAR aumenta los controles sobre el transporte de madera
Para la autoridad ambiental, el operativo también representa una señal sobre los resultados de los controles realizados en la región.
Según la Dirección Regional Sabana Occidente, este sería el primer decomiso preventivo de esta magnitud realizado en su jurisdicción, en el marco de los operativos de control en carretera y las visitas a establecimientos relacionados con el manejo de madera.
La estrategia incluye controles en las vías y verificaciones en aserraderos, con el propósito de establecer la procedencia de los productos forestales y reducir el riesgo de afectación a los recursos naturales.
Un llamado a quienes comercializan y transportan madera
Camila Cortés, directora regional Sabana Occidente de la CAR, hizo un llamado a la comunidad y al sector maderero para cumplir con los requisitos correspondientes antes de transportar este tipo de productos.
La funcionaria destacó además la coordinación con la Policía Nacional para fortalecer las acciones de protección de la biodiversidad.
El caso pone sobre la mesa una situación que también interesa a quienes participan legalmente en la cadena de aprovechamiento, transformación, comercialización y transporte de productos forestales: contar con la documentación adecuada es fundamental para demostrar el origen legal de la madera y evitar medidas administrativas.
Un control que también impacta al sector maderero
Más allá del operativo puntual, el procedimiento refleja la importancia de mantener trazabilidad sobre los productos forestales que circulan por las carreteras de Cundinamarca.
Para empresas, comerciantes y transportadores, verificar previamente los requisitos, permisos y documentos aplicables puede evitar costos derivados de inmovilizaciones, investigaciones o medidas preventivas.
En un mercado donde la compra y comercialización de madera legal requiere mayores controles sobre su procedencia, la documentación se convierte en un elemento clave tanto para las autoridades como para quienes desarrollan actividades económicas alrededor de este recurso.
Por ahora, las 97 piezas de madera permanecen bajo custodia de la CAR, mientras continúa el proceso destinado a esclarecer la situación legal del cargamento.
El procedimiento ocurrido en Facatativá vuelve a poner la lupa sobre una pregunta que interesa tanto a las autoridades ambientales como al sector forestal: ¿de dónde proviene la madera que circula por las carreteras de Cundinamarca?




















