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Cundinamarca, una región reconocida por su diversidad biológica, alberga una amplia variedad de insectos que desempeñan roles cruciales en el equilibrio de los ecosistemas locales. Sin embargo, varios de ellos enfrentan amenazas significativas que ponen en riesgo su supervivencia. A continuación, se destacan cinco insectos que requieren medidas urgentes de conservación en esta región:
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1. Abejorro (Género Bombus)

Los abejorros del género Bombus son esenciales para la polinización de numerosas plantas silvestres y cultivadas. En Bogotá y sus alrededores, incluyendo áreas de Cundinamarca, se han identificado cinco especies: Bombus atratus, B. funebris, B. rubicundus, B. hortulanus y B. robustus. Estos insectos, reconocibles por su robustez y abundante pilosidad, tienen una alta resistencia al frío y son activos principalmente en las mañanas. Lamentablemente, sus poblaciones han disminuido debido a la destrucción de su hábitat y al uso indiscriminado de insecticidas. Hace dos décadas, era común encontrar nidos de estos abejorros en los jardines de Bogotá; hoy, su presencia es cada vez más escasa.
2. Polilla Bruja (Ascalapha odorata)

La polilla bruja es fácilmente reconocible por su gran tamaño y suele aparecer con mayor frecuencia durante las temporadas de lluvias, es decir, de marzo a junio y de septiembre a diciembre. Además de ser alimento para diversas aves, reptiles y mamíferos, este insecto poliniza una mayor cantidad de especies de plantas que algunas abejas y moscas. En Bogotá, es posible verla en parques, humedales y áreas urbanas. Entre sus principales amenazas se encuentran las agresiones humanas debido a percepciones culturales negativas o mitos, así como el uso indiscriminado de insecticidas.
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3. Cyrtonota abrili

Descubierto en 1991 en la zona de El Salado, Envigado, Cyrtonota abrili es un escarabajo tortuga único en el mundo. Este insecto mide aproximadamente 12,4 milímetros de largo y 10,6 de ancho, y se caracteriza por patrones rojizos en su dorso. Aunque el hallazgo inicial no fue en Cundinamarca, la similitud de ecosistemas sugiere que podría habitar en áreas similares de la región. La urbanización y la pérdida de hábitats naturales amenazan su supervivencia, y desde su descubrimiento, no se han registrado nuevos avistamientos, lo que indica una posible disminución de su población.
4. Mariposas Endémicas de Colombia

Colombia es el país con la mayor cantidad de especies de mariposas en el mundo, con cerca de 4.000 especies, de las cuales 200 son endémicas. Muchas de estas especies habitan en Cundinamarca y desempeñan roles vitales en la polinización y el equilibrio ecológico. La pérdida de hábitats naturales debido a la deforestación y la expansión urbana representa una amenaza significativa para estas mariposas. La conservación de sus entornos es esencial para preservar la biodiversidad de la región.
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5. Alondra Cornuda (Eremophila alpestris peregrina)

Aunque la alondra cornuda es una especie de ave, su inclusión en esta lista es relevante debido a su estrecha relación con los insectos de su hábitat. Esta subespecie, endémica del altiplano cundiboyacense, se encuentra en peligro crítico de extinción principalmente por la pérdida de su hábitat, el matorral subxerofítico, del cual ha desaparecido el 98% en Colombia. La conservación de este ecosistema es vital no solo para la alondra cornuda, sino también para innumerables especies de insectos que dependen de él.
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La riqueza entomológica de Cundinamarca es invaluable, pero enfrenta amenazas que requieren acciones inmediatas. La conservación de estos insectos no solo preserva la biodiversidad, sino que también garantiza el equilibrio de los ecosistemas y la continuidad de procesos ecológicos fundamentales como la polinización. Es imperativo que las autoridades, junto con la comunidad, implementen estrategias de protección y restauración de hábitats, fomenten prácticas agrícolas sostenibles y promuevan la educación ambiental para asegurar la supervivencia de estas especies.
















