Más de 400 estudiantes de Suesca tienen ahora un espacio que va mucho más allá de una granja tradicional. En la vereda Hato Grande, la Institución Educativa Departamental San Juan Bosco cuenta con una infraestructura que combina energía solar, plástico reciclado y tratamiento de aguas residuales.
La iniciativa, denominada Granja Don Bosco Circular, busca convertir la sostenibilidad en una experiencia práctica para niñas, niños y jóvenes. El proyecto contó con una inversión de $1.200 millones de CPL Aromas, además de aportes de la Gobernación de Cundinamarca y la Alcaldía de Suesca.
Pero ¿qué hace diferente a esta construcción y cómo puede transformar la manera en que los estudiantes comprenden el cuidado del medioambiente? Sus sistemas de aprovechamiento de recursos ofrecen algunas respuestas.
¿Qué tiene de especial la nueva granja sostenible de Suesca?
La Granja Don Bosco Circular fue desarrollada para integrar la educación ambiental con soluciones concretas a desafíos como el manejo de residuos, el consumo de energía y el tratamiento del agua.
La Fundación Red Conciencia Social lideró la estrategia de sostenibilidad, la construcción y las escuelas ambientales. Por su parte, CPL Aromas impulsó la iniciativa, mientras que la Gobernación de Cundinamarca acompañó el proceso mediante su Secretaría de Educación y la Dirección de Infraestructura Educativa.

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La Alcaldía de Suesca también contribuyó con materiales y trabajos para mejorar los accesos peatonales y vehiculares.
Sin embargo, uno de los aspectos más interesantes está en la propia infraestructura: varios de sus componentes permiten mostrar a los estudiantes cómo los materiales desechados y los recursos naturales pueden aprovecharse de una manera más responsable.
Una inversión que reúne recursos públicos y privados
El proyecto movilizó aportes económicos y logísticos de diferentes actores. CPL Aromas destinó $1.200 millones, gestionados por la Fundación Red Conciencia Social para ejecutar la iniciativa.
La Gobernación de Cundinamarca aportó $34.914.000 para construir el sendero peatonal de acceso de los estudiantes. A su vez, la Alcaldía de Suesca realizó la demarcación de las vías y entregó materiales para los senderos peatonal y vehicular.
La ejecución también permitió movilizar mano de obra y proveedores locales, vinculando el desarrollo de la infraestructura con la actividad económica del territorio.
Más de 20 toneladas de plástico reciclado y energía solar
Energía solar, plástico reciclado y tratamiento de aguas: así funciona la granja
La verdadera diferencia de la Granja Don Bosco Circular está en la integración de tecnologías y materiales que pueden estudiarse directamente en el entorno educativo.
En lugar de limitar las clases ambientales a conceptos teóricos, el proyecto ofrece ejemplos físicos de cómo aprovechar recursos, reducir residuos y explorar alternativas de consumo más eficiente.
Estos son algunos de sus componentes principales.
1. Energía solar para reducir el consumo convencional
El sistema fotovoltaico instalado en la granja está diseñado para cubrir cerca del 77 % del consumo energético del campus.
Esto permite introducir a los estudiantes en el funcionamiento de las energías renovables y su papel en la transición hacia modelos de consumo más sostenibles.
También abre la posibilidad de analizar cómo la generación solar puede contribuir a disminuir la dependencia de fuentes convencionales de electricidad, aunque el resultado económico depende de factores como la inversión inicial, el mantenimiento y los patrones de consumo.
2. Más de 20 toneladas de plástico reciclado en las paredes
Otro de los elementos destacados es el uso de más de 20 toneladas de plástico reciclado en las paredes de la infraestructura.
La construcción incorpora madera plástica elaborada a partir de residuos de madera y polímeros reciclados. Estos materiales permiten abordar en la práctica la reutilización y el aprovechamiento de recursos que, en otras circunstancias, podrían terminar como desechos.
Para los estudiantes, la experiencia representa una oportunidad de comprender que la economía circular no consiste únicamente en separar las basuras, sino también en encontrar nuevos usos para los materiales recuperados.
3. Un humedal artificial para tratar aguas residuales
La granja dispone de un humedal artificial con capacidad para tratar hasta seis metros cúbicos diarios de aguas residuales.
El sistema contempla la posibilidad de reutilizar el agua tratada en actividades de riego, de acuerdo con las condiciones de calidad y los usos permitidos. Además, la infraestructura cuenta con un mecanismo para captar agua lluvia.

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Ambos componentes permiten estudiar alternativas para aprovechar el recurso hídrico, especialmente relevantes en zonas rurales, donde la gestión del agua tiene una relación directa con la producción agropecuaria y el cuidado de los ecosistemas.
¿Qué beneficios ofrece la Granja Don Bosco Circular a los estudiantes?
La infraestructura está concebida como un espacio donde la educación ambiental se conecta con situaciones cotidianas y actividades productivas.
Más de 400 estudiantes que acuden semanalmente a la granja podrán relacionar los contenidos académicos con experiencias de sostenibilidad, reutilización de materiales y aprovechamiento de los recursos naturales.
Entre los principales aportes del proyecto se encuentran:
- Educación ambiental práctica: permite observar cómo funcionan diferentes soluciones sostenibles.
- Energías renovables: facilita el aprendizaje sobre generación fotovoltaica y consumo energético.
- Economía circular: muestra alternativas para reutilizar plástico y otros materiales.
- Gestión del agua: incorpora tratamiento de aguas residuales y captación de lluvia.
- Formación agropecuaria: relaciona el cuidado del medioambiente con las actividades rurales.
- Participación comunitaria: reúne a instituciones educativas, entidades públicas, empresa privada y proveedores locales.
La secretaria de Educación de Cundinamarca, Genny Padilla, destacó la importancia de la cooperación entre los diferentes actores y el trabajo ambiental que los docentes han desarrollado durante cerca de 20 años en la institución.
La funcionaria señaló que la iniciativa busca fortalecer ese proceso educativo y consolidar un espacio sostenible que contribuya a la transformación del municipio.
Jóvenes de Suesca presentan productos elaborados con residuos
La entrega de la granja también incluyó la graduación de estudiantes que participaron en las escuelas ambientales de la Fundación Red Conciencia Social.
Durante la jornada, los jóvenes presentaron productos elaborados a partir de residuos plásticos y expusieron alternativas para darles una segunda utilidad a materiales que habitualmente se desechan.
La programación incluyó actividades de muralismo, siembra y adecuación de espacios, con la participación de voluntarios de CPL Aromas, la Alcaldía de Suesca y la Gobernación de Cundinamarca.
La experiencia pone sobre la mesa una cuestión importante: la educación ambiental puede tener un alcance mayor cuando los estudiantes no solo reciben información, sino que también participan en actividades para aplicar lo aprendido.
María Claudia López, directora de la Fundación Red Conciencia Social, destacó que la granja demuestra cómo la colaboración entre empresas, Estado y comunidad puede convertir la sostenibilidad en una experiencia educativa.
Una apuesta por el futuro rural de Cundinamarca
La Granja Don Bosco Circular queda al servicio de la comunidad educativa de la Institución Educativa Departamental San Juan Bosco, en la vereda Hato Grande.
Su propuesta consiste en vincular el aprendizaje ambiental con la producción rural, mediante una infraestructura que incorpora energías renovables, reutilización de materiales y alternativas para el manejo del agua.
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Más allá de la inversión realizada, el reto estará en mantener estos sistemas, aprovecharlos en las actividades pedagógicas y dar continuidad a los procesos de formación ambiental.
El proyecto también deja una pregunta para otros municipios de Cundinamarca: ¿cómo podrían las escuelas rurales incorporar soluciones similares para enseñar sostenibilidad y fortalecer sus vínculos con la economía local?
La experiencia de Suesca puede abrir una conversación sobre el papel de la infraestructura educativa en el desarrollo rural. Comparta esta noticia y cuéntenos si considera que más instituciones educativas deberían contar con espacios de aprendizaje de este tipo.

















