El escándalo de Audifarma en Colombia, es un caso que reveló graves irregularidades en la gestión y distribución de medicamentos por parte de esta empresa, que era una de las principales administradoras de farmacias de instituciones de salud en el país (como hospitales y clínicas).
Sin embargo, cada bando político aliado con su correspondiente medio de comunicación leal, se encargaron de utilizar este incidente y desde el entender de cada tendencia, generar la confusión a la que estamos acostumbrados especialmente desde las grandes cadenas noticiosas las cuales han perdido bastante credibilidad.
Sin sabotaje no hay victoria
Para ilustrar mejor lo que intento decir, veamos el siguiente meme cual demuestra cómo a través del colectivismo y el excelente modo manipulador de los grandes medios de Colombia, se valen de una situación delicada como lo es negar medicamentos a pesar de que se comprobó que las bodegas de esta farmacéutica los tenian guardados:

De igual forma, una misma imagen pero con diferente discurso fomenta opiniones que sin lugar a dudas auspician ese odio fundamental que busca en la sociedad la desaprobación total para este caso, de un gobierno de turno enfrentado a las críticas de sus opositores:

No me extenderé en mi opinión, de por si, las imágenes anteriores lo dicen todo. Sencillamente, estamos en manos de entidades que de acuerdo a sus intereses aprueban o niegan jugando con las necesidades de los pacientes, claro está, no sin antes confundir a la población y llevarla a pensar según las reglas del más fuerte o para este caso, de quien mejor manipule.
Es increíble cómo dos simples imágenes pero con el texto adecuado simbolizan la tremenda polarización y más delicado aún, que en verdad los grandes medios se presten a ese juego, esto de por sí refleja poco o ningún rigor informativo, pretender creer en las noticias de la mañana, la tarde o la noche, ya no es garantía de veracidad.
Nuestro país vive el peor escenario de todos: estar en manos ajenas y a la voluntad de quienes logren imponerse bajo la colectividad, difícilmente veremos un gobierno que en verdad no esté alineado con la corrupción, ni derecha ni izquierda ni centro, sencillamente no hay de donde elegir, por desgracia alguien tiene que mandar y esa es la realidad a la que debemos acostumbrarnos, estando totalmente sometidos a la tergiversación y peor aún, aceptando y fomentando tal y como las mayorías hacen hoy en día cuando comparten contenido solo por tendencia social olvidándonos del rigor y la investigación cuidadosa.
















