En Zipaquirá está un banco de leche materna que alimenta al año a 43 bebés, que han cambiado considerablemente su salud. Conozca cómo hacer parte del programa de donación y qué requisitos debe cumplir.
En el corazón de Zipaquirá, dentro de las instalaciones del Hospital Universitario de La Samaritana, funciona un oasis de esperanza para los bebés más vulnerables: el Banco de Leche Materna. Este espacio que cuenta con un equipo humano altamente calificado, trabaja incansablemente para brindar un alimento vital que salva vidas y fortalece la salud neonatal en todo Cundinamarca.
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Un Héroe Silencioso: La Leche Materna como Fuente de Vida
La leche materna es un elixir insustituible para el desarrollo y la supervivencia de los recién nacidos, especialmente aquellos que enfrentan desafíos de salud o nacen prematuros. Rica en nutrientes, anticuerpos y factores inmunológicos, este alimento natural ofrece protección contra enfermedades, infecciones y alergias, promoviendo un crecimiento sano y fortaleciendo el sistema inmunológico de los bebés.
Un faro de esperanza: El Banco de Leche Materna de Zipaquirá en acción
El Banco de Leche Materna de Zipaquirá se erige como un faro de esperanza para cientos de familias cundinamarquesas. Gracias a la generosidad de madres lactantes que donan su excedente de leche materna, este banco ha logrado beneficiar a más de 43 bebés cada año, brindándoles el alimento esencial que necesitan para prosperar.
Un llamado a la acción: la importancia de la donación
Para garantizar que más bebés en Cundinamarca tengan acceso a este alimento vital, el Banco de Leche Materna de Zipaquirá hace un llamado a la acción a todas las madres lactantes que deseen donar su excedente de leche. Donar leche materna es un acto de generosidad que salva vidas y contribuye al bienestar de las comunidades.
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¿Cuál es el perfil ideal para donar leche materna?
Entre los requisitos está que la donante “no fume, no consuma alcohol ni sustancias psicoactivas, ningún medicamento que esté contraindicado con la lactancia materna como sedantes o medicamentos de oncología y que no se hayan realizado ningún tatuaje o haya recibido transfusiones antes de 12 meses de la primera donación”.
Una vez se escogen las mamás que son aptas, se procede al proceso de recolección de leche materna y de almacenamiento.
Para esta actividad, las mujeres que donan deben “trasladar la leche materna en una cadena de frío y el frasco debe ser de vidrio con tapa de rosca plástica”.
A las mamás donantes se les explica que quedarán registradas en una base de datos donde se monitorea “los controles prenatales, se le revisa que tenga exámenes de VIH, serología y hepatitis B negativos del último trimestre”.
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Un futuro brillante: salvando vidas, un paso a la vez
El Banco de Leche Materna de Zipaquirá se perfila como un modelo ejemplar en la región, inspirando la creación de nuevos bancos y promoviendo la cultura de la donación de leche materna. Con el apoyo continuo de la comunidad y el compromiso de las madres lactantes, este oasis de esperanza seguirá nutriendo y salvando vidas, un bebé a la vez, construyendo un futuro más brillante para la salud neonatal en Cundinamarca.




















