El autismo es un trastorno que se caracteriza por una disminución de la interacción social, de la comunicación y un comportamiento repetitivo y restringido
En general, los signos de autismo aparecen en los primeros años de vida y continúan manifestándose a lo largo del desarrollo, y las personas con autismo tienen dificultades para insertarse en la sociedad.
Este trastorno del neurodesarrollo carece de una causa reconocida. Los científicos explican que parecería ser hereditario pero que también puede generarse por factores ambientales como la alimentación y contaminación.
Recientemente, un estudio reportó que la vitamina D parecería prevenir el desarrollo de autismo en ratones.
La vitamina D durante el embarazo
Un estudio publicado en la revista Molecular Autism reportó que el consumo de vitamina D en ratonas embarazadas parecería prevenir el desarrollo de autismo en las crías. Estos resultados serán ahora investigados en humanos, mediante suplementos de vitamina D.
En el estudio, los ratones que recibieron vitamina D activa tuvieron crías que no desarrollaron ninguna deficiencia o cambio a nivel cerebral.
El síndrome del espectro autista es una condición muy compleja ya que no se sabe con certeza la razón por la cual aparece, y esto dificulta su estudio en el ser humano. Sin embargo, varios estudios han evidenciado que dentro de los factores ambientales que pueden provocar esta condición, la vitamina D juega un rol importante.
Por ejemplo, la prevalencia de autismo en las poblaciones inmigrantes somalíes en Estocolmo es mucho mayor que en su propio país. Los científicos llegaron a la conclusión de que esto se debe a que, en regiones más al norte del planeta, no se recibe tanto sol. Así, las personas con la piel más oscura sintetizan la vitamina D más lentamente.
La deficiencia de vitamina D ha sido vinculada a diversas enfermedades como esquizofrenia, asma y reducción de la densidad ósea. En el estudio, los investigadores analizaron muestras de sangre de mujeres embarazadas y concluyeron que aquellas con niveles de vitamina D menores a lo normal tenían más chances de tener un bebé con autismo.
Por esta razón, es importante el consumo de vitaminas prenatales, más allá de mantener una alimentación balanceada. Muchas veces, el ambiente mismo condiciona nuestra síntesis de vitaminas, y más particular de vitamina D.













