Su proyecto Ecoparque Sabana ganó el segundo lugar de la categoría general del premio ambiental Planeta Azul, organizado por el Banco de Occidente
El Parque Jaime Duque, ubicado en Tocancipa, Cundinamarca le apuesta a la conservación del agua y restauración ecológica de un lote que por años no tuvo mayor cuidado.
En el 2017 jóvenes especialistas en ambiente, investigación, educación y trabajo social se han puesto a la tarea de estudiar y recuperar 70 hectáreas de terreno, contando con la colaboración de las diferentes áreas que integran al Parque Jaime Duque.
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En el parque se trabaja en la conservación de un bosque nativo y restauración de dos humedales estratégicos: el Jaime Duque y el Arrieros. Los humedales estaban cubiertos por pasto kikuyo y buchón, plantas invasoras. No había espejo de agua.
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Con la plantación de especies nativas se logra conformar el hábitat para fauna propia de la sabana de Bogotá. Actualmente, las especies se reconocen a partir de la segunda línea y los resultados han sido notorios. Para 2016, no había más de 15 especies de aves, pero a medida que se ha recuperado el ecosistema, el número ha ascendido a 110.
Las especies vuelven
Al lugar han llegado aves en peligro de extinción como el pato de pico azul, de la tingua de pico verde y de la tingua bogotana. Incluso han llegado patos canadienses y han tenido cría.
En 2016 había solo perros callejeros y ferales. Hoy hay 9 mamíferos como murciélagos, musarañas, comadrejas y zorros y cusumbos.













