En la provincia de Gualivá, estrenaron un innovador sistema de monitoreo hídrico que permitirá a las comunidades controlar el uso del agua y enfrentar con mayor preparación los efectos del fenómeno de El Niño.
Dio un paso estratégico para fortalecer la seguridad hídrica y enfrentar los retos del cambio climático. La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), en alianza con WWF y la Fundación Natura, puso en marcha la fase piloto del Instrumento de Reglamentación del Uso de las Aguas Superficiales, una iniciativa que permitirá a las comunidades monitorear en tiempo real el comportamiento de sus fuentes hídricas y distribuir el recurso de manera más eficiente.
Se entregaron siete estaciones limnimétricas y 49 obras de captación prefabricadas, herramientas diseñadas para medir los niveles de ríos y quebradas, así como optimizar el aprovechamiento del agua concesionada.
Le interesa: Sopó, Cajicá y Tocancipá, en la apuesta de Cundinamarca para encontrar nuevas fuentes de agua subterránea
¿Cómo funcionará el nuevo sistema para proteger el agua?
El proyecto hace parte del convenio 3038 de 2024 suscrito entre la CAR, WWF y la Fundación Natura. Su propósito es que las comunidades organizadas sean las protagonistas en la administración del recurso hídrico, mediante sistemas de medición que permitan conocer con precisión la disponibilidad del agua.
De acuerdo con la CAR, las estaciones limnimétricas facilitarán el seguimiento de los caudales y alertarán sobre posibles disminuciones ocasionadas por temporadas de sequía o por fenómenos asociados al cambio climático.
"Se le otorga a la comunidad un sistema de medición o control que les permita captar únicamente el agua necesaria para sus actividades, evitando desperdicios y afectaciones a otros usuarios que dependen de las mismas fuentes", explicó el director general de la entidad.
Gualivá fortalece la gobernanza del agua frente al fenómeno de El Niño
Uno de los principales objetivos de esta estrategia es preparar a las comunidades ante eventuales escenarios de escasez hídrica, especialmente durante los periodos de altas temperaturas asociados al fenómeno de El Niño.
La iniciativa promueve una gestión compartida entre autoridades ambientales, usuarios y organizaciones comunitarias, permitiendo que las decisiones sobre el uso del agua se tomen de manera participativa y bajo criterios técnicos que garanticen la conservación de los ecosistemas.
Además, este instrumento busca preservar el llamado caudal ecológico, es decir, el volumen mínimo de agua necesario para mantener el equilibrio natural de las quebradas y la biodiversidad que depende de ellas.
Una apuesta por la seguridad hídrica del territorio
La implementación del Instrumento de Reglamentación del Uso de las Aguas Superficiales representa un modelo innovador de gestión ambiental para Cundinamarca. Más allá de la instalación de infraestructura, la iniciativa busca generar conciencia sobre el valor estratégico del agua y consolidar una cultura de corresponsabilidad entre las comunidades y las autoridades.
Además: Bogotá y Cundinamarca blindan más de 670 mil hectáreas para proteger el agua que abastece a millones
Con proyectos como este, la provincia de Gualivá se posiciona como un referente regional en adaptación climática y manejo sostenible de los recursos naturales, un desafío que cobra mayor importancia ante los crecientes impactos del cambio climático. La participación activa de las comunidades será determinante para garantizar que estas medidas se traduzcan en un abastecimiento seguro y sostenible para las futuras generaciones.













