En el municipio de Beltrán (Cundinamarca), avanza una transformación productiva que apunta a sustituir la producción de carbón vegetal por alternativas agrícolas limpias y sostenibles. El primer paso de esta estrategia es la siembra de una hectárea de melón, dotada de sistema de riego, almacenamiento de agua, acolchado, germinación e insumos adecuados para garantizar su desarrollo exitoso.
Este cambio no solo representa un giro cultural en las actividades campesinas locales, sino una apuesta concreta por la protección del Bosque Seco Tropical, uno de los ecosistemas más frágiles del país, al tiempo que fortalece la economía rural con ingresos más sostenibles y de valor agregado.
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Contexto ambiental: la urgencia de proteger el bosque seco tropical
El Bosque Seco Tropical en Colombia se distribuye entre los 0 y 1.000 metros de altitud y presenta condiciones de temperatura superiores a 24 °C. Debido a la expansión agrícola, ganadera y la producción de carbón vegetal, este ecosistema ha sido fragmentado, deforestado y degradado en diversas regiones del país.
En muchos casos, la producción de carbón vegetal —realizada con métodos artesanales— acelera la degradación y la pérdida de biodiversidad. Reemplazar esa actividad por cultivos sostenibles, como el melón, puede mitigar esas amenazas, mejorar la captura de carbono y reducir la presión sobre el bosque remanente.
Cómo se está realizando la transición en Beltrán
Según declaraciones del secretario del Agrocampesinado, Marcos Barreto, la Secretaría realizó una visita de seguimiento al proyecto para validar los avances y acompañar a los productores en el nuevo proceso productivo. El equipo técnico verificó que el sistema de riego funcione, que el acolchado proteja el suelo y que la germinación tenga éxito con los insumos adecuados.
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Barreto destacó que la comunidad, que anteriormente dependía del carbón vegetal y afectaba partes del ecosistema, ahora adopta prácticas sostenibles, trasladando cultivos a zonas más altas para evitar erosión y tala. Así, el cultivo de melón se convierte en una alternativa ambientalmente responsable que mejora la productividad local.
La iniciativa está gestionada en el marco de las mesas de concertación lideradas por la Secretaría de Bienestar Verde y la Administración Municipal, marcando un hito en la transición hacia un modelo de desarrollo más responsable. Este modelo prioriza la conservación ambiental y el bienestar de las familias rurales.
Beneficios esperados: ambiente, economía y comunidad
- Ambientales: reducción de la presión sobre el bosque seco tropical, mejor captura de carbono y restauración de suelos degradados.
- Económicos: los agricultores pueden obtener ingresos más estables y con mayor valor agregado, al diversificar su producción hacia frutas con demanda.
- Sociales: fortalecimiento de la resiliencia local, empoderamiento técnico y disminución de prácticas tradicionales que dañan el entorno.
Si el proyecto tiene éxito en esa primera hectárea, podría replicarse hacia otras zonas de la jurisdicción de Beltrán, generando un efecto en cadena entre comunidades campesinas y ecosistemas colindantes.
Desafíos y recomendaciones para el éxito
Para asegurar su viabilidad, el proyecto deberá enfrentar retos como:
- Asistencia técnica permanente: los productores requerirán capacitación constante en manejo agronómico del melón.
- Infraestructura hídrica: garantizar que el sistema de riego y almacenamiento de agua sea sostenible y funcione en épocas de sequía.
- Mercados y cadenas de comercialización: asegurar rutas para que los melones lleguen con valor agregado a mercados regionales o nacionales.
- Monitoreo ambiental: implementar indicadores para medir la recuperación del bosque, calidad del suelo y reemplazo de carbono.
Un modelo exitoso en Beltrán podría inspirar municipios con ecosistemas similares. La buena noticia es que ya existe respaldo institucional, recursos asignados y voluntad comunitaria. Este experimento productivo puede convertirse en un referente nacional de cómo transformar una economía local destructiva en una economía verde y regenerativa.













