- El humedal convive a unos tres metros con una fábrica de papel
- La Car Cundinamarca reportó que siete empresas están en “el plan padrino” con los humedales
- Desde hace tres años la empresa resguarda el lugar
Un humedal es un colchón que, en época de inundaciones, absorbe el agua y cuando hay sequía la liberara poco a poco. Son ecosistemas que albergan vida; el objetivo principal es evitar la pérdida de agua por efectos del sol, pero además cobija a distintas especies. El humedal La Tingua tiene de 26 a 32 aves, entre nativas y migratorias. "Acá por ejemplo, llegan los patos canadienses”, afirmó Alexandra Vela, bióloga y contratista de la Car Cundinamarca.
Orlando de la Onza, ingeniero químico y especialista en Gestión Ambiental es uno de los encargados de cuidar diariamente el humedal La Tingua; uno de los más importantes que desemboca en la cuenca del río Bogotá.
“Le apuntamos muy fuerte a la protección del liquido; hemos reducido en un 40% nuestro consumo de agua en los procesos productivos en los últimos 4 años. Adicional, quisimos entender qué tipo de ecosistemas nos rodean en la planta y que requieren de cierta protección especial y en este caso, está el humedal La Tingua, llamada así por una especia de ave que tiene como principal hábitat este humedal”, indicó Susana Irwin, directora de sostenibilidad de esta empresa.
La Car Cundinamarca reportó que siete empresas están en “el plan padrino” con los humedales que están dentro de las plantas de producción o cercanos a ellas.
Sin embargo, esta autoridad contó que no todos los humedales “corren con la suerte de ser apadrinados”; el humedal de Brinsa, cercano a la Tingua y que convive con una refinería no está amparado “por ahora”.
Fuente: RCN Radio













