Estos felinos, que habitan en bosques secos, andino, de niebla y húmedos, son claves para mantener el equilibrio y funciones ecosistémicas; fundamentales para regular los procesos de la cadena alimenticia
Las cámaras trampa que la CAR Cundinamarca, en convenio con ProCAT Colombia (Proyecto de Conservación de Aguas y Tierras) han instalado en diferentes puntos del territorio, permitieron realizar el avistamiento de dos tigrillos, también conocido como ocelotes (Leopardus pardalis), así como un yaguarundí (Herpailurus yagouarundi).
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“La importancia de este avistamiento se da en que no es común ver tigrillos jugando, lo que se traduce en que su hábitat está en buen estado de conservación y les permite a ellos desarrollar sus actividades comunes, mostrando sus comportamientos sociales en un espacio tranquilo y seguro”, explicó César Clavijo, director de Recursos Naturales de la CAR.
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Los monitoreos a fauna silvestre con las 65 cámaras instaladas, se adelanta un proceso de priorización para el diagnóstico y caracterización de los felinos, que permita actualizar el plan de manejo y conservación de las especies presentes en la jurisdicción CAR.
Es importante no perseguirlos ni cazarlos, sino dejarlos que circulen libremente en su hábitat.













