El sector cafetero colombiano recibió una noticia alentadora. La Federación Nacional de Cafeteros informó que la producción de café alcanzó 1,06 millones de sacos en mayo de 2026, lo que representa un crecimiento del 29 % frente a los 819.000 sacos registrados en el mismo mes del año anterior.
La cifra marca un importante punto de recuperación para una actividad económica fundamental en regiones productoras de Cundinamarca como Gualivá, Tequendama, Rionegro, Sumapaz y Alto Magdalena, donde miles de familias dependen directamente del cultivo del grano.
Aunque los resultados de mayo muestran una mejora significativa, el balance anual aún refleja los efectos de las fuertes lluvias que afectaron la floración, maduración y recolección del café durante los primeros meses del año.
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¿Por qué aumentó la producción de café en Colombia?
Según explicó el gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros, Germán Bahamón, el crecimiento observado en mayo responde principalmente a la normalización gradual de los ciclos productivos después de los retrasos ocasionados por las condiciones climáticas registradas durante el primer semestre.
Las lluvias persistentes alteraron el desarrollo natural de los cultivos en distintas zonas cafeteras del país, generando retrasos en la maduración del fruto y afectando los niveles de producción observados entre enero y abril.
El clima sigue impactando las cifras anuales
A pesar del repunte de mayo, los indicadores acumulados muestran que la recuperación aún no compensa completamente las pérdidas registradas durante el inicio del año.
Entre enero y mayo de 2026, Colombia produjo 4,3 millones de sacos de café, mientras que en el mismo periodo de 2025 se habían alcanzado 5,3 millones de sacos.
Esto representa una reducción acumulada del 19 %. De igual forma, la producción de los últimos doce meses llegó a 12,6 millones de sacos, una caída del 14 % frente al periodo inmediatamente anterior.
La producción de café en Colombia creció 29 % en mayo de 2026 y superó el millón de sacos.
El impacto positivo para Gualivá, Tequendama y Rionegro
La recuperación cobra especial importancia para las provincias cafeteras de Cundinamarca, donde el café continúa siendo una de las principales actividades económicas rurales.
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Municipios como Pacho, La Palma, Caparrapí, Yacopí, Topaipí, San Juan de Rioseco, Viotá y Tibacuy mantienen una importante participación en la producción del grano y generan miles de empleos asociados a la siembra, cosecha, transporte y comercialización.
Miles de familias dependen del café
El fortalecimiento de la producción representa oportunidades para:
- Incrementar los ingresos de los productores.
- Reactivar las economías rurales.
- Generar empleo temporal durante la cosecha.
- Fortalecer las cadenas de comercialización.
- Impulsar las exportaciones agrícolas.
- Dinamizar el comercio local en municipios cafeteros.
- Mejorar la estabilidad financiera de las familias campesinas.
En provincias como Gualivá, Rionegro y Tequendama, el comportamiento de la cosecha tiene efectos directos sobre restaurantes, transportadores, comerciantes y pequeños negocios que dependen de la actividad agrícola.
Exportaciones cafeteras mantienen su importancia para Colombia
La Federación Nacional de Cafeteros también informó que durante mayo se exportaron 894.000 sacos de café, una cifra muy cercana a los 912.000 sacos exportados en el mismo mes de 2025.
Sin embargo, el acumulado de los primeros cinco meses del año alcanzó 4,15 millones de sacos, registrando una disminución del 22 % frente al mismo periodo del año anterior.
Pese a esta reducción, el café continúa consolidándose como uno de los principales motores de la economía nacional.
El café sigue siendo clave para las exportaciones
Actualmente, el grano representa más del 23 % de las exportaciones agropecuarias colombianas durante 2026, manteniendo su papel estratégico dentro de la balanza comercial del país.
La Federación aseguró que continuará monitoreando factores como:
- Condiciones climáticas.
- Comportamiento de la cosecha.
- Precio internacional del café.
- Tasa de cambio.
- Costos de producción.
Estas variables seguirán siendo determinantes para la estabilidad económica de más de 540.000 familias cafeteras colombianas.
El crecimiento del 29 % en la producción de café durante mayo representa una señal positiva para el campo colombiano y especialmente para las regiones cafeteras de Cundinamarca como Gualivá, Tequendama y Rionegro. Aunque persisten desafíos derivados del clima y de la caída acumulada en la producción anual, la recuperación observada abre una ventana de optimismo para miles de productores que sostienen gran parte de la economía rural del departamento.
El comportamiento de los próximos meses será clave para determinar si el sector logra consolidar esta tendencia y recuperar los niveles productivos que caracterizaron a la caficultura colombiana en años anteriores.













