En medio del altiplano cundiboyacense, donde se concentran más del 26 % de los predios ganaderos del país, crece silenciosamente una planta que podría ser clave en la lucha contra el calentamiento global: el trébol pata de pájaro (Lotus uliginosus). Este forraje, además de ser nutritivo para el ganado, contiene taninos condensados que ayudan a reducir las emisiones de metano generadas durante la digestión de las vacas, sin afectar su salud ni la calidad de la leche.
Cada vez que una vaca digiere el pasto, su sistema digestivo —específicamente el rumen— produce metano, un gas con un efecto invernadero 25 veces más potente que el dióxido de carbono. Sin embargo, el Lotus uliginosus, introducido desde Japón por el doctor Édgar Cárdenas Rocha, investigador de la Universidad Nacional de Colombia, podría cambiar el destino climático de la ganadería.
En un experimento de laboratorio que simuló las condiciones internas del rumen, Cárdenas combinó pasto kikuyo con trébol blanco y L. uliginosus, descubriendo que las emisiones de metano se redujeron hasta en un 34 % cuando se aumentaba la proporción del trébol en la mezcla. Estas reducciones fueron posibles gracias a los taninos del trébol, que inhiben las arqueas metanógenas, los microorganismos responsables de la producción de metano.
Resultados contundentes sin impacto negativo
Lo más destacable del estudio es que la producción de leche no disminuyó. Por el contrario, en algunos casos, las vacas mostraron una mayor eficiencia digestiva. Es decir, aprovechaban mejor el alimento y liberaban menos gases contaminantes, sin necesidad de aditivos sintéticos ni tecnología costosa.
La metodología empleada fue rigurosa: los científicos utilizaron líquido ruminal real, lo mantuvieron en condiciones anaeróbicas y controlaron durante 72 horas las emisiones generadas por la digestión microbiana, midiendo los gases con cromatografía de gases. Esta técnica permitió identificar exactamente cuánto metano y dióxido de carbono se producía en cada combinación de dieta.
¿Por qué importa tanto reducir el metano?
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estima que la ganadería produce el 12 % de los gases de efecto invernadero globales, y los rumiantes son responsables del 70 % de ese total. Con más de 1.500 millones de vacas en el planeta, buscar formas de reducir su impacto ambiental se ha vuelto urgente.
La investigación liderada por la UNAL no solo ofrece una solución ecológica y accesible, sino que resalta el potencial de la biodiversidad y la innovación científica colombiana. El trébol pata de pájaro, ya presente en los campos del país, representa una alternativa natural y sostenible para transformar la ganadería en una aliada del medio ambiente.
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Una leche más limpia para un planeta más sano
Reducir el metano no es solo cuestión de gases: se trata de repensar cómo producir alimentos sin destruir el planeta. Gracias al Lotus uliginosus, Colombia podría avanzar hacia una ganadería más sostenible, demostrando que pequeños cambios —como incluir un trébol en la dieta— pueden tener un gran impacto global.
















