Ahora llega el momento de desconfiar de los cables USB. Se trata de cables USB que a simple vista pueden parecer normales y corrientes pero que en su interior esconden un pequeño control Bluetooth capaz de liberar una carga de datos en el equipo o dispositivo donde se conecta
El Grupo de Investigación ha diseñado un cable equipado con BadUSB, para así lograr insertar un malware en él.
Parece un cable normal, pero por dentro, justo en la terminación del cable, hay una pequeña unidad Bluetooth que espera la orden de liberar su contenido, el malware.
La Casa Amarilla - producciones escénicas, más información: AQUÍ
Los cables vienen con un control remoto con un alcance de 100 metros que permite activar la descarga de los datos que hayamos introducido (el malware en el peor de los casos), eso sí, debe estar conectado a un equipo o dispositivo en el momento de la descarga.
Si no podemos averiguar si un cable es malicioso o no, lo mejor que podemos hacer es desconfiar de cables piratas y fiarnos solo de los que adquiramos en tiendas oficiales y de confianza.
Fuente: 20Minutos













