Hasta ahora se desconocía qué desencadenó este proceso, pero un equipo de genetistas de universidades estadounidenses cree haber encontrado la respuesta
Todo parece apuntar que se trata de una mutación del gen TBXT (T-Box Transcription Factor T), según un artículo publicado en bioRxiv, un repositorio de artículos científicos que aún deben someterse a revisión.
Se considera que la pérdida de la cola ocurrió hace unos 25 millones de años, cuando el linaje de los homínidos se separó de los antiguos monos del Viejo Mundo, dejando solo tres o cuatro vértebras caudales para formar el coxis en los humanos modernos.
Los humanos tenemos cola cuando somos embriones, pero posteriormente esta se fusiona con la columna vertebral y acaba formando el coxis. Los grandes simios como los gorilas, los orangutanes y los chimpancés también carecen de cola.
Al suponer que nuestros antepasados perdieron la cola cuando las mutaciones modificaron uno o más de estos genes, los científicos compararon el ADN de seis simios (humanos incluidos) sin cola y con cola con nueve especies de monos con cola, y encontraron una mutación en un gen llamado TBXT.
Los científicos opinan que la mutación TBXT no es la única razón por la que los humanos no tenemos cola. Lo creen así porque en sus experimentos los ratones produjeron varios tipos de colas alteradas, mientras que el coxis de los humanos es casi siempre idéntico. Por lo tanto, consideran que debió de haber otros genes que mutaron más tarde, ayudando a generar una anatomía uniforme en los simios sin colas.
















