La reforma busca habilitar a los jóvenes para que puedan prestar, en diferentes funciones sociales, su servicio pero ahora para apoyar las necesidades que obliga la paz total que espera lograr el presidente Gustavo Petro en su gobierno.
En el articulado, el desmonte será gradual y se espera que al año 2030 se logre que la Fuerza Pública sea profesionalizada y asi dar paso al servicio social para la paz.
La reforma fue defendida por la senadora petrista María José Pizarro, quien consideró que esta enmienda es un compromiso que se tiene con los jóvenes colombianos que vienen reclamando el desmonte del servicio militar obligatorio.
El senador liberal, Carlos Alejandro Chacón, pidió al gobierno destinar los recursos necesarios para que mejorar los ingresos a los soldados profesionales, además dijo que este cambio se de dar por medio de una reforma constitucional y no por una ley como la reforma a ley de orden público.
















