El olor a combustible no pasó desapercibido en la vía que conecta Zipaquirá y Cajicá. Lo que comenzó como un accidente de tránsito terminó activando protocolos ambientales en una de las zonas hídricas más sensibles de la Sabana Centro. Un camión cisterna que transportaba 3.100 galones de combustible volcó en el corredor vial, generando un derrame que amenaza con impactar la quebrada La Cruz, afluente directo del río Bogotá.
A esta hora, técnicos de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) adelantan la toma de muestras en distintos puntos, tanto aguas arriba como aguas abajo del sitio del siniestro, con el fin de evaluar el alcance real de la afectación sobre la corriente hídrica y los suelos aledaños.
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Monitoreo urgente para determinar impacto ambiental
El director regional Sabana Centro de la CAR, Mauricio Garzón, confirmó que el equipo especializado ya inició los análisis físico-químicos para establecer la magnitud del daño.
“Dentro de nuestras competencias estamos realizando muestreos para determinar el grado de afectación de la corriente hídrica y, con base en los resultados, activar el plan correspondiente”, explicó el funcionario.
La entidad dispuso el acompañamiento de profesionales en hidrología y expertos del Laboratorio Ambiental de la CAR, quienes evaluarán parámetros como presencia de hidrocarburos totales, alteraciones en oxígeno disuelto, pH y posibles afectaciones en la biota acuática.
¿Qué implica un derrame de combustible en una quebrada?
Los combustibles derivados del petróleo contienen compuestos altamente contaminantes. Cuando ingresan a fuentes hídricas pueden generar:
- Disminución del oxígeno en el agua
- Mortalidad de peces y microorganismos
- Contaminación de suelos por infiltración
- Riesgo para cultivos cercanos
- Afectación a la cadena alimentaria
La quebrada La Cruz es afluente del río Bogotá, uno de los sistemas hídricos más importantes del centro del país, lo que incrementa la preocupación sobre un posible efecto en cascada.
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Expertos ambientales consultados señalan que la respuesta rápida es clave para evitar que el hidrocarburo migre aguas abajo y se disperse por el ecosistema.
Activación de protocolos y plan de contingencia
Paralelo a las labores técnicas, la CAR revisa el plan de contingencia que debe tener la empresa propietaria del vehículo involucrado. La normativa ambiental colombiana exige protocolos específicos para transporte de sustancias peligrosas, incluyendo acciones inmediatas de contención y mitigación.
En el lugar también hicieron presencia el Cuerpo Oficial de Bomberos, la Alcaldía de Cajicá y organismos de gestión del riesgo, quienes procedieron al cerramiento preventivo del área.
Impacto para Zipaquirá y Cajicá
Ambos municipios forman parte de la zona de mayor crecimiento urbano de la Sabana Centro. El corredor vial afectado es estratégico para la movilidad regional y conecta zonas residenciales, comerciales y rurales.
Más allá del impacto vial, la preocupación principal gira en torno a la protección del recurso hídrico. La región depende de fuentes superficiales y subterráneas para abastecimiento, agricultura y sostenimiento de ecosistemas.
Seguimiento en curso
Las próximas horas serán determinantes. Los resultados del análisis de laboratorio permitirán establecer si el derrame generó contaminación significativa o si la contención inicial logró mitigar el impacto.













