El Gobierno dio un paso decisivo en su apuesta por la energía limpia y la sostenibilidad ambiental al firmar el Decreto 1186 de 2025 el pasado 10 de noviembre, mediante el cual se reglamenta la nueva Licencia Ambiental Eólica con Diseño Optimizado (LAEólica). Este instrumento normativo, elaborado por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) en articulación con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y el Instituto Humboldt, marca un hito en la gestión ambiental y la implementación de una transición energética justa en Colombia.
La LAEólica está dirigida a los proyectos de generación de energía eólica con capacidades instaladas entre 10 MW y 100 MW, con el fin de agilizar de manera responsable el proceso de licenciamiento ambiental, sin sacrificar los estándares de protección de la biodiversidad y garantizando la participación de las comunidades territoriales.
“La viento sopla a favor de una Colombia más limpia y justa. Con la LAEólica avanzamos hacia una transición energética que armoniza el desarrollo con la protección de la vida y la biodiversidad, y que pone en el centro a las comunidades y los territorios como protagonistas del cambio”, afirmó Irene Vélez Torres, ministra (e) de Ambiente y directora general de la ANLA.
El Gobierno firma la nueva Licencia Ambiental Eólica (LAEólica) para proyectos de 10-100 MW
Por su parte, Edwin Palma, ministro de Minas y Energía, destacó que “el Decreto 1186 de 2025 revoluciona el licenciamiento ambiental en Colombia, impulsando la transición energética justa y la generación eólica bajo altos estándares técnicos y sociales. Con la nueva Licencia Ambiental Eólica con Diseño Optimizado (LAEólica), el Gobierno del Cambio acelera los proyectos de energía renovable, reduce la tramitología y fortalece el diálogo con las comunidades”.
¿Qué cambia con la LAEólica?
El nuevo esquema incorpora un conjunto de criterios técnicos, sociales y de diseño que buscan reducir los impactos ambientales desde la fase de concepción de los proyectos. Entre ellos se destacan:
- la delimitación de distancias mínimas a centros poblados;
- el uso de tecnologías que previenen afectaciones a aves y murciélagos;
- la utilización eficiente del suelo;
- la instalación de turbinas más silenciosas y seguras.
Además, la norma establece que los estudios de impacto ambiental (EIA) deberán contener el análisis de impactos ambientales y sociales, planes de manejo, compensación y cierre, y una estrategia de gestión social para garantizar que los beneficios lleguen a las comunidades.
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Régimen de transición
El decreto contempla un régimen de transición para los proyectos que ya se encuentran en trámite de licenciamiento: éstos podrán desistir del procedimiento vigente y acogerse al nuevo modelo optimizado. Esto busca evitar que iniciativas recientes queden atrapadas en procesos obsoletos y acelerará la ejecución de proyectos en línea con los nuevos estándares.
Impacto y relevancia
Con la firma de la LAEólica, Colombia consolida su liderazgo regional en la gestión ambiental aplicada a las energías limpias. El país impulsa un modelo de desarrollo bajo en carbono, territorialmente equilibrado y en armonía con la biodiversidad y las comunidades.
Tal como reportan analistas en el sector, este salto normativo ofrece mayores certezas para los inversores de energía eólica, reduce riesgos de demora y, al mismo tiempo, refuerza la confianza de las comunidades en los proyectos al incorporar mecanismos de participación y mitigación temprana. Sin embargo, también se han planteado retos: algunas autoridades ambientales regionales han expresado preocupaciones sobre la reasignación de competencias hacia la ANLA, lo que podría debilitar la gobernanza local.
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¿Qué sigue?
Los desarrolladores de proyectos y actores territoriales deberán ajustar sus procesos a los nuevos términos de referencia que establece el decreto. Esto implica revisiones de los diseños, de los EIA y de los programas de gestión social. Por su parte, la ANLA deberá fortalecer sus capacidades técnicas y administrativas para atender los nuevos flujo de trámites con agilidad.
En definitiva, el Decreto 1186 de 2025 y la LAEólica representan un paso decisivo hacia una Colombia que aspira a ser protagonista de la transición energética, haciendo del viento no solo una fuerza para generar electricidad, sino también para movilizar desarrollo, justicia ambiental y bienestar comunitario.
















