Una inversión superior a 30.000 millones de pesos comenzará a ejecutarse en puntos críticos de la cuenca del río Bogotá con un objetivo claro: reducir el riesgo de desastres naturales que amenazan a miles de habitantes en Cundinamarca.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres de Cundinamarca (UAEGRD) formalizaron un convenio estratégico que permitirá intervenir 16 puntos críticos distribuidos en 11 municipios, donde históricamente se han registrado fenómenos como remoción en masa, inundaciones y avenidas torrenciales.
Intervención en zonas de alto riesgo: los municipios priorizados
Las obras se ejecutarán en los municipios de Viotá, Anapoima, Anolaima, La Mesa, El Colegio, San Antonio del Tequendama, Zipacón, Cota, Tocancipá, Subachoque y Zipaquirá, territorios atravesados por dinámicas hídricas complejas y vulnerables.
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Ingeniería y bioingeniería para salvar vidas
El proyecto contempla una combinación de obras de ingeniería tradicional y soluciones basadas en la naturaleza, una estrategia que busca no solo contener emergencias, sino también restaurar ecosistemas.
El subdirector general de administración del FIAB e Infraestructura Ambiental de la CAR, Manuel Andrés González Malagón, explicó que el proceso parte del análisis técnico de los puntos críticos reportados por los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo.
“Se realiza la ingeniería de detalle en cada zona para garantizar intervenciones efectivas que mitiguen riesgos reales”, precisó el funcionario en el marco de la Ley 1523 de 2012, normativa que rige la gestión del riesgo en Colombia.
Obras clave: estabilización, protección y restauración
Las acciones contempladas incluyen:
Protección marginal y estabilización geotécnica
Se ejecutarán obras físicas para reforzar las riberas del río y evitar desbordamientos o deslizamientos que afecten viviendas e infraestructura.
Intervenciones en 16 puntos críticos
La UAEGRD será la encargada de ejecutar las obras, priorizadas por su alto nivel de riesgo para las comunidades cercanas.
Plan masivo de reforestación
Se desarrollará una estrategia ambiental robusta orientada a recuperar coberturas vegetales, mejorar la infiltración del suelo y reducir la erosión.
Impacto directo en la seguridad y el medio ambiente
Este convenio no solo representa una inversión económica significativa, sino una apuesta estructural por la prevención del riesgo, un enfoque que históricamente ha sido relegado frente a la atención de emergencias.
Beneficios clave del proyecto
- Reducción del riesgo de inundaciones y deslizamientos
- Protección directa de comunidades vulnerables
- Recuperación ambiental de la cuenca del río Bogotá
- Fortalecimiento de la planificación territorial
- Disminución de costos asociados a emergencias futuras
Un cambio de enfoque: de la reacción a la prevención
La intervención marca un cambio relevante en la gestión del riesgo en Cundinamarca: invertir antes de la tragedia. La articulación entre la CAR y la UAEGRD evidencia un modelo de gobernanza que prioriza la vida, el ambiente y la sostenibilidad.
Además, la cofinanciación del proyecto reafirma el compromiso institucional de proteger no solo a las comunidades, sino también a los recursos hídricos estratégicos del departamento.
Una inversión que redefine la gestión del riesgo
Con este proyecto, Cundinamarca da un paso firme hacia la reducción estructural de desastres asociados al río Bogotá. La clave ahora estará en la ejecución oportuna, la vigilancia ciudadana y el seguimiento técnico.
La prevención ya no puede ser opcional. En territorios expuestos a eventos extremos, anticiparse es la única forma de proteger la vida.













