Trece deportistas de Cundinamarca están a las puertas de una experiencia que va mucho más allá de una competencia deportiva. Un equipo integrado por personas con discapacidad cognitiva, síndrome de Down y autismo representará a Colombia en el Panamericano de Porrismo Ciudad de México 2026.
El torneo se disputará entre el 25 y el 26 de septiembre en Ciudad de México, hasta donde viajará el grupo después de conseguir el año pasado el primer lugar en el campeonato interligas y obtener el aval de la Federación Colombiana de Porrismo.
Pero hay un detalle que hace especialmente significativa esta participación: para varios de los deportistas, incluso el viaje en avión será una experiencia completamente nueva.
Y detrás de esa primera competencia internacional hay cerca de cinco años de entrenamiento, formación y un proyecto que comenzó en las escuelas de formación de Mosquera.
De las escuelas de Mosquera al escenario internacional
El entrenador Leonardo Rodríguez explicó en entrevista con El Dorado Radio que el proceso comenzó aproximadamente hace cinco años, cuando las escuelas de formación del municipio empezaron a incorporar deportistas con diferentes condiciones cognitivas.
La iniciativa fue creciendo progresivamente hasta llegar a la Liga de Cundinamarca y posteriormente a competencias interligas.
“La preparación para el Panamericano nace de las escuelas de formación del municipio de Mosquera”, explicó Rodríguez.
El proyecto no se construyó de un día para otro. Durante los últimos años, los deportistas fueron adquiriendo experiencia competitiva y desarrollando una rutina diseñada específicamente para este tipo de escenarios.
El resultado que abrió la puerta a México
El equipo consiguió el primer lugar en la competencia interligas, resultado que posteriormente permitió obtener el aval para representar al país en el Panamericano de México.
Ahora, el desafío cambia de escala.
Los deportistas deberán presentar una rutina de aproximadamente dos minutos en la que combinarán diferentes elementos técnicos del porrismo:
- Gimnasia.
- Acrobacia.
- Pirámides.
- Coordinación grupal.
- Grito de animación.
- Preparación física y técnica.
La competencia también pondrá a prueba la capacidad del equipo para desenvolverse ante un público y un escenario internacional completamente diferentes.
El objetivo en México: subir al podio
Rodríguez no oculta la meta deportiva.
La intención es competir por una de las tres posiciones del podio después de un año completo de preparación.
“Las expectativas es podio, primero, segundo o tercero”, señaló el entrenador.
La rutina ha sido trabajada durante todo el año con el propósito de llegar a México con una presentación consolidada.
Sin embargo, esto no es todo.
Para el equipo técnico, el valor de esta participación no se limita a una medalla. El viaje representa también una oportunidad para fortalecer la confianza, la autonomía y la identidad deportiva de los participantes.
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El reto no termina en México
Rodríguez espera que el Panamericano sea el comienzo de un proceso más largo y sostenible.
La aspiración es que estos deportistas puedan continuar avanzando en escenarios de mayor nivel y que, eventualmente, tengan la posibilidad de participar en competencias como Mundiales y Juegos Nacionales.
La verdadera apuesta, por tanto, no es únicamente conseguir una medalla en Ciudad de México.
Es lograr que el proceso pueda mantenerse en el tiempo y que una primera experiencia internacional se convierta en una puerta hacia nuevas oportunidades deportivas.
Una medalla sería importante, pero la historia comenzó mucho antes
El resultado que aparezca en Ciudad de México será apenas una parte de esta historia.
Detrás estarán los años de entrenamiento, el trabajo de las familias, la formación en Mosquera y el esfuerzo de un grupo que ahora tendrá que enfrentarse por primera vez a un escenario internacional.
Para Cundinamarca, la participación también representa una oportunidad para visibilizar el deporte inclusivo y los procesos de formación que buscan convertir la práctica deportiva en una alternativa de desarrollo y competencia.
Y mientras llega el momento de la presentación, los 13 deportistas ya tienen algo que hace unos años parecía mucho más lejano: un lugar en un escenario internacional y la posibilidad de representar a Colombia.




















