Con el propósito de abrir nuevos mercados y consolidar la productividad del territorio, productores y emprendedores de Cundinamarca lograron más de $140 millones en ventas durante la más reciente Rueda de Negocios con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).
Este espacio de articulación institucional y comercial permitió a campesinos y asociaciones productoras conectar directamente con la demanda de los programas sociales del ICBF, generando oportunidades reales de crecimiento económico.
18 acuerdos comerciales para fortalecer la productividad
En total, se concretaron 18 acuerdos comerciales gracias a la presentación de productos frescos como frutas, verduras, huevos y carne, que serán distribuidos directamente a los beneficiarios de las diferentes modalidades del ICBF.
Estos resultados demuestran la capacidad de los productores cundinamarqueses para responder a las necesidades del mercado con calidad, cumplimiento y sostenibilidad.
Cumplimiento de la Ley de Compras Públicas
Elizabeth Valero, gerente de la Agencia de Comercialización del Departamento, destacó:
“Hemos cerrado la rueda de negocios del ICBF con todas nuestras asociaciones productoras campesinas en el Departamento de Cundinamarca. Más de 18 encadenamientos comerciales que darán proveeduría a los programas institucionales en diferentes modalidades del ICBF, esto en el marco del cumplimiento de la ley de compras públicas”.
Con ello, se consolida la aplicación de la Ley de Compras Públicas, que garantiza que las instituciones estatales prioricen las adquisiciones a productores locales, dinamizando la economía del territorio.
Un paso hacia la competitividad y sostenibilidad
Los resultados de esta rueda de negocios no solo representan ingresos inmediatos, sino también un avance estratégico en la consolidación de la competitividad agrícola del departamento.
Las asociaciones campesinas fortalecen su capacidad de producción, garantizan la calidad de sus productos y consolidan un canal estable de comercialización que beneficia directamente a las comunidades rurales.
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Además, estos acuerdos demuestran el compromiso de Cundinamarca con un crecimiento económico sostenible, donde la articulación entre el Estado, productores y asociaciones campesinas permite abrir nuevos mercados y garantizar estabilidad a largo plazo.
Impacto social y económico
El impacto de este encuentro va más allá de los ingresos económicos. Al fortalecer los lazos comerciales con instituciones públicas, los productores locales aseguran una mayor estabilidad financiera, impulsan el empleo rural y aportan al desarrollo social del territorio.
Asimismo, los beneficiarios de los programas del ICBF recibirán productos de calidad, frescos y cultivados en la región, fortaleciendo el círculo de bienestar entre campo, instituciones y ciudadanía.
Cundinamarca: un modelo de encadenamiento productivo
La experiencia de esta rueda de negocios se convierte en un referente para otros departamentos en cuanto a la manera de articular a productores rurales con entidades nacionales.
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Los $140 millones en ventas alcanzados en un solo evento confirman que el campo cundinamarqués tiene la capacidad de generar un impacto económico significativo cuando cuenta con escenarios de articulación institucional y comercial.
















