Cundinamarca enfrenta alertas ambientales tras el más reciente informe del Índice de Calidad del Aire (ICA) entregado por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), correspondiente al último trimestre de 2025 (octubre, noviembre y diciembre). El reporte revela que algunas estaciones de monitoreo superaron el límite máximo permisible de 37 µg/m³ en concentración de material particulado fino PM2.5, considerado altamente perjudicial para la salud.
Las mayores excedencias se registraron en la estación de Bogotá rural Mochuelo y en estaciones ubicadas en Soacha, consolidándose como los puntos con mayor presión contaminante en la jurisdicción CAR durante el periodo evaluado.
Noticia en contexto: Alerta por mala calidad del aire en zona rural en Bogotá
Bogotá rural Mochuelo y Soacha, los puntos críticos
De acuerdo con los datos recogidos por las 34 estaciones de monitoreo distribuidas en 25 municipios, el área de Bogotá rural Mochuelo presentó concentraciones de PM2.5 superiores a la norma en el 6,1 % del periodo monitoreado, mientras que Soacha registró excedencias en el 4,5 % del trimestre.
El material particulado menor a 2.5 micras (PM2.5) es uno de los contaminantes más peligrosos debido a su capacidad de penetrar profundamente en los pulmones e incluso ingresar al torrente sanguíneo, aumentando el riesgo de enfermedades respiratorias, cardiovasculares y eventos cerebrovasculares.
El informe señala que, aunque seis estaciones reportaron un ICA aceptable durante más del 60 % del periodo analizado, la mayoría de los municipios mantuvieron una calidad del aire catalogada como “Buena” durante el cuarto trimestre de 2025.
Comportamiento del PM10 en el cuarto trimestre
🌫️ La calidad del aire preocupa en Cundinamarca
En cuanto al contaminante PM10, el reporte indica condiciones generalmente favorables en la mayoría de estaciones del Sistema de Vigilancia de la Calidad del Aire (SVCA). No obstante, en las estaciones Soacha Colegio y Soacha Coliseo, el ICA fue catalogado como aceptable en aproximadamente el 65 % del periodo analizado.
La estación Soacha Colegio presentó momentos con niveles menos favorables, considerados dañinos para grupos sensibles, entre ellos niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias crónicas.
Asimismo, estaciones ubicadas en municipios como Facatativá urbano, Mosquera DLIA, Ráquira, Colegio, Sopó Briceño, Tocancipá, Tibitoc, Ubaté y Zipaquirá mostraron un ICA que osciló entre bueno y aceptable durante el trimestre evaluado.
Fuentes de contaminación: industria y movilidad
Según explicó Carlos Rodríguez, director de la Dirección Técnica Científica y de Modelamiento Ambiental de la CAR, el monitoreo permanente permite identificar el aporte de contaminantes generados principalmente por:
- Fuentes fijas industriales (chimeneas, calderas, hornos)
- Fuentes móviles como vehículos particulares y transporte público
“El resultado del Índice de Calidad de Aire del último trimestre de 2025 determinó condiciones favorables en la mayoría de las estaciones, con excepción de Bogotá Mochuelo y Soacha que registraron niveles máximos permitidos. Este monitoreo permanente permite establecer estadísticas confiables para proteger la salud pública y garantizar el cumplimiento de estándares ambientales en la región”, indicó el funcionario.
Impacto en salud pública y acciones preventivas
La exposición prolongada a niveles elevados de PM2.5 está asociada a enfermedades respiratorias como asma, bronquitis crónica, infecciones pulmonares y agravamiento de patologías cardiovasculares. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la contaminación del aire es uno de los principales riesgos ambientales para la salud humana a nivel global.
En el marco de sus 65 años de gestión ambiental, la CAR reafirmó su compromiso con el monitoreo continuo y la estructuración de programas regionales de prevención, control y mitigación de impactos contaminantes en coordinación con municipios y distritos.
Las autoridades ambientales no han declarado alerta roja, pero reiteraron el llamado a fortalecer estrategias de movilidad sostenible, control industrial y educación ambiental para reducir la carga contaminante en los municipios más afectados.
















