Cajicá fue incorporado a la Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores, una iniciativa impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS). El reconocimiento pone sobre la mesa un desafío importante: construir un municipio donde envejecer no signifique perder autonomía, participación ni calidad de vida.
La inclusión en esta red representa un avance para el municipio y su apuesta por el bienestar de las personas mayores. Sin embargo, más allá del anuncio, surge una pregunta clave: ¿cómo puede traducirse este reconocimiento en cambios concretos para quienes viven esta etapa de la vida?
La iniciativa busca impulsar entornos más accesibles, seguros e inclusivos, con mejores condiciones para que las personas mayores participen activamente en la sociedad.

Conozca los 3 municipios que tienen la población más vieja en Cundinamarca
¿Por qué Cajicá recibió este reconocimiento de la OMS?
La vinculación de Cajicá a la red mundial reafirma el compromiso institucional con la inclusión social, la dignidad y el bienestar de las personas mayores.
La iniciativa de la OMS promueve ciudades y comunidades que respondan mejor a las necesidades de una población que envejece. Esto implica prestar atención a factores como la movilidad, los espacios públicos, la participación comunitaria y el acceso a servicios.
En Cajicá, este reconocimiento se presenta como una oportunidad para fortalecer las acciones dirigidas a esta población y avanzar hacia un municipio en el que la edad no se convierta en una barrera para desarrollar actividades cotidianas.
¿Qué beneficios puede representar para las personas mayores?
La incorporación a la red mundial abre la puerta a fortalecer políticas y programas orientados a mejorar las condiciones de vida de los adultos mayores.
Aunque el anuncio no detalla nuevas obras, inversiones o servicios específicos, sí pone en primer plano la necesidad de seguir trabajando en un entorno más incluyente.
Entre los aspectos que promueve el enfoque de ciudades amigables se encuentran:
- Movilidad segura: facilitar los desplazamientos y reducir las barreras en calles, andenes y espacios públicos.
- Accesibilidad: promover entornos que respondan a distintas capacidades físicas y necesidades de movilidad.
- Participación social: generar oportunidades para que las personas mayores formen parte de actividades comunitarias y culturales.
- Bienestar y autonomía: favorecer condiciones que permitan mantener la independencia durante más tiempo.
- Inclusión y dignidad: impulsar una atención que reconozca los derechos y las necesidades de esta población.
Estos aspectos pueden orientar el trabajo institucional y comunitario. Su impacto dependerá de las medidas que se desarrollen, los recursos disponibles y la continuidad de los programas.
El reto: pasar del reconocimiento a los resultados
La inclusión en una red internacional constituye un respaldo institucional, pero también plantea expectativas frente a la gestión pública.
La accesibilidad de los espacios, la oferta de actividades, la atención social y las oportunidades de participación son algunos de los ámbitos en los que pueden evaluarse los avances.
Para las familias, cuidadores y personas mayores, el valor de esta iniciativa estará en los cambios que logren mejorar su vida diaria.
Recomendados:
Cajicá y el desafío de construir una comunidad para todas las edades
El envejecimiento de la población plantea nuevos retos para los municipios, desde la planificación urbana hasta la prestación de servicios sociales y la creación de espacios de convivencia.
En ese escenario, las iniciativas que promueven comunidades amigables buscan que las personas mayores no sean vistas únicamente como receptoras de asistencia, sino como ciudadanos con derechos, experiencia y capacidad de contribuir a la sociedad.
La incorporación de Cajicá a la red de la OMS pone este propósito en el centro de la conversación local.
Ahora, el desafío será mantener el compromiso y traducirlo en acciones que fortalezcan la autonomía, la inclusión y la calidad de vida.
¿Qué debería priorizar Cajicá para convertirse en un municipio cada vez más amigable con las personas mayores: la movilidad, los servicios sociales, los espacios públicos o las actividades comunitarias? Compartir estas ideas puede contribuir a una conversación necesaria para el futuro del municipio.
















