las observaciones preliminares parecen haber puesto de acuerdo a los expertos sobre que la gravedad de su infección podría ser menor que la de otras cepas del nuevo virus
La Organización Mundial de la Salud (OMS) se ha instalado esta hipótesis preliminar. Así, el director de emergencias de la institución, Michael Ryan, ha manifestado que la nueva variante no parece más peligrosa que las anteriores.
"El patrón general que estamos viendo hasta ahora no muestra un aumento de la gravedad. De hecho, en algunos lugares del sur de África se están registrando síntomas más leves", dijo el epidemiólogo en una entrevista con AFP.
En cuanto a la protección de las vacunas contra esta cepa, Ryan sostuvo que las vacunas han sido eficaces contra todas las variantes hasta ahora "en términos de gravedad de la enfermedad y de hospitalizaciones" y que "no hay ninguna razón para pensar que no vaya a ser así" en el caso de ómicron.
"Los datos preliminares no indican que sea más grave. De hecho, en cualquier caso, la dirección apunta hacia menos gravedad", insistió el número dos de la OMS, aunque también señaló la necesidad de ser cautelosos en la interpretación de las señales.
La misma opinión ha expresado la máxima autoridad sobre la pandemia en EE.UU., el doctor y asesor de la Casa Blanca Anthony Fauci, que aseguró que "es casi seguro que no es más grave que delta", la cepa detectada en India y actualmente dominante en todo el mundo.
















