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La ciencia ficción lo ha planteado en varias ocasiones: ¿qué sucedería si las computadoras y los robots se rebelaran contra los seres humanos?


Tal vez la guerra entre máquinas y humanos que mostraba James Cameron en su película "Terminator" (1984) haya sido la inspiración de Google, que decidió patentar una tecnología que intenta proteger a la raza humana en caso de que la tecnología amenace su seguridad e integridad.

O puede que lo fuera el más reciente film "Ex Machina", que exploraba los retos de la interacción entre la inteligencia artificial y los humanos.

La solución de Google consiste en un "botón rojo de emergencia", que sería capaz de "apagar" toda la inteligencia artificial, según una investigación recientemente publicada por el Instituto de Investigación en Inteligencia de Máquinas (MIRI, por sus siglas en inglés), de la Universidad de Berkeley, en California, EE.UU.

Aunque, según los expertos, que estudian la posibilidad de que las máquinas se tornen peligrosas para los seres humanos, no es seguro que todos los robots puedan ser "desactivados fácilmente" con este sistema.

Los responsables del proyecto son Laurent Orseau, científico de la compañía de inteligencia artificial de Google, Deep Mind, y Stuart Amstrong, de la Universidad de Oxford en Reino Unido. Ambos sostienen que es "improbable" que los robots "actúen óptimamente todo el tiempo".

Algunos de los recientes inventos tecnológicos cuestionan cada vez más esta posibilidad. O al menos ponen a las máquinas contra las cuerdas, probando sus posibilidades de reacción en caso de que puedan atacar a los seres humanos.

El robot que creó el artista y especialista en robótica Alexander Reben, de la Universidad de Berkeley, es un buen ejemplo. Se trata de una máquina capaz de decidir si infligir o no dolor a las personas, clavando una aguja en el dedo cuando así lo determinara.

El objetivo de Reben es ahondar en el debate sobre los posibles peligros de la inteligencia artificial para los seres humanos.

Según Orseau y Amstrong, el objetivo del "gran botón rojo" de apagado sería "evitar que la máquina siga una secuencia dañina de acciones para el ser humano o para el medio ambiente".

El potencial peligro de las máquinas inteligentes para los seres humanos es una preocupación creciente de científicos y especialistas en robótica. El fundador de Tesla, Elon Musk, lo ha comentado más de una vez.

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