El telescopio espacial James Webb —el más grande de su clase que la NASA haya construido— ha sido exitosamente plegado y puesto en la posición
Debido al tamaño de su espejo primario, de 6,5 metros, este telescopio resulta demasiado grande para caber en cualquier cohete disponible hasta hoy. Por ese motivo, consta de varios segmentos que pueden ser doblados —a manera de un 'origami'— y le permiten reducir su tamaño. Una vez fuera de la Tierra, el aparato se desplegará en varios pasos antes de iniciar su labor de observación.
Un video de la NASA muestra de manera sencilla las características de diseño del James Webb y recrea el proceso que le permitirá acomodarse dentro de la lanzadera espacial, en un espacio de carga de 5,4 metros, y "sobrevivir a los rigores de un viaje en cohete hasta la órbita".
El sucesor científico del telescopio espacial Hubble estuvo completamente ensamblado, los técnicos e ingenieros llevaron a cabo pruebas para comprobar las diversas etapas de despliegue que deberá llevar a cabo cuidadosamente y de manera sincronizada.
Ahora que el observatorio espacial esta plegado y listo, solo falta realizar las pruebas ambientales finales (de acústica y vibración). No obstante, una vez completadas, el James Webb será abierto por última vez en la Tierra para un último control previo al despegue en 2021.
















