En un paso trascendental para la avicultura colombiana, el país celebró hoy la llegada del primer contenedor de carne de pollo al mercado japonés, un logro que marca un hito en la internacionalización del sector agropecuario. El envío es fruto del esfuerzo conjunto de la Federación Nacional de Avicultores de Colombia (Fenavi), el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) y el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima), en colaboración con la empresa exportadora Cargill Food Latinoamérica / Pollos El Bucanero S.A..
Este primer envío de 12.000 kilogramos de carne aviar representa la materialización de un proceso que se viene gestando desde el año 2015, cuando Japón declaró que las normas sanitarias colombianas eran equivalentes a las suyas, lo que permitió formalmente el acuerdo de certificado sanitario y protocolo de exportación.
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Según Fenavi, este logro “es un aval contundente a la forma cómo producimos proteínas de calidad en Colombia: con rigurosidad, compromiso y responsabilidad”. En palabras de su presidente, Gonzalo Moreno, “el ingreso al mercado japonés es una señal clara de confianza en nuestro sistema productivo y abre nuevas oportunidades para la avicultura colombiana”.
La gerente general del ICA, Paula Andrea Cepeda, señaló que “esta primera exportación marca el inicio de unas relaciones comerciales con Japón, país que se caracteriza por tener un estándar estricto en la admisibilidad de los productos que ingresan a su mercado”. Igualmente recordó que Colombia ya cuenta con la habilitación para comercializar pollo y huevo a países como Cuba, México, Perú, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Bahamas y Namibia.
Por su parte, el director del Invima, Francisco Rossi, puntualizó que “este logro demuestra la confianza de las autoridades sanitarias de terceros países en el sistema de inspección, vigilancia y control de Colombia. El Invima seguirá trabajando articuladamente para contar con mayores oportunidades para los productores y exportadores de pollo del país”. El Invima informó que actualmente siete plantas colombianas están autorizadas por Japón para la exportación de carne aviar y subproductos aviares para consumo humano.
Por primera vez, Colombia exporta carne aviar al mercado japonés.
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El mercado japonés, que en 2024 importó aproximadamente 1.142 millones de toneladas de carne de pollo, se posiciona como una puerta de enorme valor para Colombia. Este logro no solo fortalece la credibilidad internacional del producto avícola colombiano, sino que también consolida a Colombia como actor confiable en el comercio global de alimentos.
El proceso de admisibilidad sanitaria hacia Japón incluyó negociaciones técnicas prolongadas y la implementación de protocolos conjuntos para asegurar que la carne aviar colombiana cumpliera con estándares de inocuidad, trazabilidad, producción limpia y control sanitario, lo que permite la exportación sin barreras adicionales.
Con esta apertura hacia Asia, Colombia empieza a diversificar sus destinos exportadores de proteína avícola, reduciendo dependencia de mercados tradicionales y añadiendo valor a su cadena productiva agroindustrial. La combinación público-privada, que involucró a Fenavi, ICA e Invima, se presenta como un caso de éxito en integración institucional que permite acceder a mercados con exigencias máximas.
Este envío, más allá del volumen —12 000 kg en esta primera fase—, representa un “ticket de entrada” simbólico que abre la posibilidad de escalabilidad, mayor volumen y diversidad de productos aviares nacionales en Japón. A futuro, el sector espera ampliar el portafolio hacia huevo, subproductos aviares procesados, y explorar alianzas comerciales con otros mercados asiáticos.
Este hito también envía una señal clara al sector privado colombiano: la inversión en calidad, sanidad, trazabilidad y sostenibilidad productiva trae sus frutos y abre puertas globales. De cara al mediano plazo, las autoridades adelantaron gestiones para la apertura de otros mercados exigentes como China, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Hong Kong y Estados Unidos.
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En conclusión, la llegada del primer contenedor de pollo colombiano a Japón no es solo una victoria comercial, sino un símbolo del avance estructural de la avicultura colombiana, del fortalecimiento institucional, de la cooperación público-privada y de la apuesta de Colombia por consolidarse como proveedor global de alimentos de alta calidad.
















