Otros articulos:

americanp

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

Mientras Estados Unidos, principal socio comercial de Colombia, se ha quedado como el único país al margen del Acuerdo del Clima de París, para las economías emergentes, como la de Colombia, este histórico punto de inflexión en materia ambiental no solo implica grandes obligaciones en materia de emisión de gases de efecto invernadero, sino multimillonarias oportunidades a través de las llamadas inversiones climáticamente inteligentes


Un estudio de la Corporación Financiera Internacional (IFC), brazo financiero del Grupo Banco Mundial, que analizó 21 economías emergentes en todo el mundo, entre ellas la de nuestro país, estimó en 23 billones de dólares las oportunidades de negocios entre el 2016 y el 2030, en frentes como la energía renovable, la eficiencia energética, la agricultura sostenible, la construcción de edificios verdes y la adaptación del sector privado al cambio climático. En el caso de América Latina y el Caribe, el potencial fue calculado en 2,6 billones de dólares y, en este grupo, la cifra para Colombia es de 195.000 millones de dólares.

Un monto que, a la tasa de cambio promedio de 3.050,98 pesos por dólar del 2016, se acerca a los 595 billones de pesos, casi un 10 por ciento más que los 541,6 billones de pesos que sumó el PIB de todo el país el año pasado, según el Banco de la República.

Según Philippe le Houerou, vicepresidente ejecutivo de la IFC, bajo los lineamientos de dicho acuerdo las empresas pueden desarrollar nuevas finanzas y modelos de negocio con soluciones en transporte, residuos, agricultura y almacenamiento de energía.

Esto, adicional a la generación de energía solar y eólica, que son la corriente principal, ya que la inversión global en la energía limpia fue de casi 350.000 millones de dólares en el 2015, más del doble de la cantidad invertida en la generación de energía a carbón y a gas.

Nuevas fronteras

Pero más allá de la producción de electricidad, el análisis de la IFC a las promesas climáticas de Argentina, Brasil, Colombia y México permite prever que, del potencial de 2,6 billones de dólares para el 2030, cerca del 60 por ciento es para mejoras y nuevas inversiones en infraestructura de transporte (1,5 billones), mientras una tercera parte, es decir 901.000 millones de dólares (cinco veces del PIB de Colombia en el 2016)) se destinará al desarrollo nuevos edificios verdes para las futuras ciudades sostenibles de América Latina. 

En el caso de Colombia, la IFC destaca que solamente el potencial de inversión hasta el 2020 en infraestructura urbana es de 43.000 millones de dólares, de los cuales 34.000 millones están en el sector de transporte, donde es r