Otros articulos:

americanp

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 
Colombia tuvo 60.630 víctimas de desaparición forzada en los últimos 45 años en el marco del conflicto armado. Una cifra mayor que la de  todas las dictaduras del Cono Sur

Así se indica en el libro Hasta Encontrarlos, El Drama de la Desaparición Forzada en Colombia, publicado ayer por el Centro de Memoria Histórica,  que abarca el período entre 1970 y 2015. “La dictadura militar de Chile (1973-1990) dejó más de 3200 desaparecidos, según la Comisión de la Verdad, en tanto el régimen militar de Argentina (1976-1983) dejó 30.000, de acuerdo con organismos humanitarios”. 
 
“Las dimensiones de este crimen resultan escalofriantes e inmorales”, dice la entidad en la introducción de la investigación. 
 
“La desaparición forzada quebranta la integridad de un ser humano, en un proceso inverso al del revelado de una fotografía: pretende borrar la identidad de una persona hasta velarla por completo, hasta volverla invisible”, expresa el libro.
 
Y se agrega que lo que busca este trabajo es “señalar las dimensiones de la infamia que acompaña al precepto de desaparecer a un ser humano, recordar a las más de 60.000 víctimas,  denunciar a los colectivos armados que han perpetrado de manera dominante este crimen, así como sus móviles y modos de ejecutarlo, y reconocer las consecuencias y daños que causa la ambigüedad entre la presencia y la ausencia sostenida de un ser querido”.
 
La investigación muestra cómo los grupos paramilitares han sido  los responsables de la desaparición de 13.500 personas, en tanto las guerrillas cargan con 5900, las bandas criminales con 2600, el Estado con 2300. El resto de las desapariciones no pudieron ser atribuidas. 
 
El CNMH sostuvo que la desaparición forzada es una de las prácticas “más atroces” de las que se han valido regímenes y organizaciones para imponer su poder y control.  “Es una forma de violencia capaz de producir terror, de causar sufrimiento prolongado, de alterar la vida de familias por generaciones y de paralizar a comunidades y sociedades enteras”, afirma. 
 
Asimismo, el CNMH señala que el Estado “no ha sabido responder” a las demandas de las familias ni cumplir con su deber constitucional de proteger a la ciudadanía. “La falta de acción estatal decidida y eficaz en la búsqueda de las personas desaparecidas, y en la identificación y castigo de los autores materiales e intelectuales, ha permitido consumar la desaparición y así garantizar el triunfo del propósito criminal”, dice.
 
Tierra de desaparecidos 
 
En la investigación se identificaron  algunos de los lugares del horror: “lugares de ocultamiento, de paso, de tortura, de humillación, en donde las víctimas de desaparición forzada fueron despojados de su identidad: hoteles, escuelas, cuarteles, fincas,