Una intervención urgente encabezada por la Regional Sabana Centro de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ha derivado en la suspensión inmediata de actividades en un predio del barrio La Esmeralda, zona urbana de Zipaquirá, ante la detección de un depósito irregular de residuos de construcción y demolición (RCD) que estaba siendo usado para rellenar y nivelar el terreno de forma no autorizada.
Durante la visita de inspección, el personal técnico de la CAR constató que el sitio presentaba un relleno con escombros y fragmentos de ladrillo mezclados con tierra, además de la construcción de un muro de contención improvisado elaborado con neumáticos y restos de lona. Esta situación configura un claro incumplimiento de la normativa nacional que regula la gestión integral de los RCD.
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“El uso inadecuado de este tipo de materiales causa contaminación al suelo, aire y agua, además de generar riesgos para la salud pública —por el incremento de olores ofensivos, enfermedades respiratorias— y riesgo de derrumbe de las estructuras debido a la inestabilidad del terreno”, informó Mauricio Garzón, director regional de la CAR Sabana Centro.
Según el funcionario, el caso vulnera expresamente la Resolución 472 de 2017 del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, la cual establece que está prohibida la disposición abierta e indiscriminada de RCD, así como su depositación en espacios públicos, la mezcla con residuos peligrosos, y el almacenamiento temporal o permanente sin proper registro en zonas de importancia ambiental.
Tras la elaboración del informe técnico, la CAR determinó que la afectación se centró principalmente en el recurso suelo, lo que además de la ilegalidad intrínseca, implica un serio riesgo en términos de inestabilidad y permeabilidad del terreno, más aún de cara a la segunda temporada de lluvias de 2025. La medida de suspensión busca detener de inmediato la actividad y permitir la realización de las acciones correctivas necesarias.
“Este tipo de rellenos irregulares ponen en peligro no solo el entorno inmediato, sino la salud de la comunidad, y afectan directamente la capacidad del suelo para absorber agua en la próxima temporada de lluvias”, agregó Garzón.
Una intervención urgente encabezada por la Regional Sabana Centro de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ha derivado en la suspensión inmediata de actividades en un predio del barrio La Esmeralda, zona urbana de Zipaquirá, ante la detección de un depósito irregular de residuos de construcción y demolición (RCD) que estaba siendo usado para rellenar y nivelar el terreno de forma no autorizada.
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Durante la visita de inspección, el personal técnico de la CAR constató que el sitio presentaba un relleno con escombros y fragmentos de ladrillo mezclados con tierra, además de la construcción de un muro de contención improvisado elaborado con neumáticos y restos de lona. Esta situación configura un claro incumplimiento de la normativa nacional que regula la gestión integral de los RCD.
“El uso inadecuado de este tipo de materiales causa contaminación al suelo, aire y agua, además de generar riesgos para la salud pública —por el incremento de olores ofensivos, enfermedades respiratorias— y riesgo de derrumbe de las estructuras debido a la inestabilidad del terreno”, informó Mauricio Garzón, director regional de la CAR Sabana Centro.
Tras la elaboración del informe técnico, la CAR determinó que la afectación se centró principalmente en el recurso suelo, lo que además de la ilegalidad intrínseca, implica un serio riesgo en términos de inestabilidad y permeabilidad del terreno, más aún de cara a la segunda temporada de lluvias de 2025. La medida de suspensión busca detener de inmediato la actividad y permitir la realización de las acciones correctivas necesarias.
“Este tipo de rellenos irregulares ponen en peligro no solo el entorno inmediato, sino la salud de la comunidad, y afectan directamente la capacidad del suelo para absorber agua en la próxima temporada de lluvias”, agregó Garzón.
La medida preventiva se configura como una señal clara de que la CAR vigilará con rigor la cadena de generación, transporte, aprovechamiento y disposición final de la normativa vigente.
















