Otros articulos:

nectarportadainicio

americanp

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

Las abejas son polinizadores claves para el equilibrio de los ecosistemas y la supervivencia de la especie humana. Su alarmante declive en las últimas décadas está poniendo en jaque la seguridad alimentaria mundial y nuestro alrededor


Sin ellas, no sobreviviríamos más de cuatro años, advierte la ciencia, y el mundo tal y como lo conocemos sería cosa del pasado en cuatro telediarios. ¿Pero, cómo ayudarlas? En lugar de permanecer con los brazos cruzados, esperando políticas que protejan sus ecosistemas para salvarlas, es decir, para salvarnos de un auténtico cataclismo, podemos hacer un sinfín de cosas cotidianas que pueden ayudar a sobrevivir a estos insectos, indispensables para el planeta.

Plantar flores amigables con las abejas, elegir siempre miel orgánica o, por ejemplo, ayudarles a encontrar agua son algunas ideas que puedes llevar a la práctica fácilmente para ayudar a frenar su progresiva extinción. Si este tipo de prácticas se extienden, pequeñas acciones individuales pueden hacer una gran diferencia:

1. Elige plantas ecológicas: Si queremos convertir en un refugio para ellas nuestro pequeño jardín en el balcón, alféizar de la ventana, terraza o en un pequeño terreno, la elección de las plantas es fundamental.

Adquirir plantas ecológicas, es decir, no tratadas con productos químicos es una manera de ayudarles de un modo sencillo y, por supuesto, luego hemos de cuidarlas del mismo modo.

2. Elige plantas locales: Si queremos hacerlo mejor todavía, optemos por plantas locales. Las plantas nativas no solo son más fáciles de cuidar, ya que tendrán el clima apropiado, sino que, por lo general, sus flores resultarán a la hora de atraer a las abejas.

3. No utilices pesticidas: Una jardinería compatible y respetuosa con las abejas es aquella que requiere el mínimo de pesticidas. En concreto, aquella que ahuyenta los insectos que nos interesan y, cuando se precise utilizar productos plaguicidas, hacerlo de modo que sea factible controlar las plagas con métodos naturales.

4. Ofréceles flores: Es una obviedad, pero hay que tener en cuenta que, además de un jardín libre de pesticidas, las abejas necesitan flores, con preferencia agrupadas por especies. Pero no valen todas, y eso tiene su pequeña ciencia. Entre las plantas que más les atraen están la lavanda, margaritas, claveles, tomillo, romero, menta, rosas, geranios, anís, girasol, dientes de león, melisa, tulipán, violetas, tréboles, salvia, laurel, pino, roble, vid, olmo… Hay un sinfín de ellas, y en ocasiones (el caso de las margaritas, dientes de león, tréboles, etc.) son “malas hierbas”. Evitemos arrancarlas.

5. Elige los colores: La mejor opción es elegir flores locales, ecológicas y variadas, con flores de colores, preferentemente azules, púrpuras, blancas, moradas o amarillas. Si tenemos un huerto, las abejas sentirán predilección por las flores del manzano, cerezo, del pepino, moras, aguacates, cebollas, almendras, calabazas, cebolla, melones, brócoli y coliflor.

6. Facilítales el agua: Las abejas necesitan agua para realizar sus funciones como productoras de miel. Puedes tener una pequeña fuente, estanque, y si quieres ayudarlas a beber, deja algunas maderitas flotando en ella. Puesto que las plantas han de estar en lugares soleados con preferencia, pues las abejas acudirán más a ellas, también el agua debería estarlo.

7. Haz un donativo: Haz un donativo a la asociación The Pollinator Partnership, la mayor ONG del mundo dedicada a salvar a las abejas. Hacerlo significa no solo ayudar económicamente, sino demostrar tu apoyo a la causa, algo importante a la hora de concienciar y concienciar a las personas que te rodean en tus hábitos de consumo.

8. Conviértete en apicultor: Para convertirnos en apicultores urbanos o campestres no basta con construir un panal casero o con adquirir una colmena artificial y lanzarse. Es importante tener conocimientos y estar asesorados, tanto para que el proyecto salga adelante como para evitar que los picotazos nos coman.

9. Compra vegetales ecológicos: Haciéndolo estarás apoyando la agricultura respetuosa con estos polinizadores y, en general, con el medio ambiente. Si tienes la oportunidad, compra a agricultores locales y tu gesto será todavía más verde. Te lo agradecerá la salud, las abejas y el planeta.

10. Elige la miel orgánica: Por la misma razón, prefiere la miel orgánica. Apoyarás a los apicultores que optan por una miel que promociona los ecosistemas más sostenibles. Y, por supuesto, rechaza la miel de baja calidad, pues en ocasiones se elabora alimentando a las abejas con sustitutivos.

gifgooglenews

todoslosarticulospoinciana