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Estudios del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) indican que entre 1967 y 2012 el país le dijo adiós a una cobertura boscosa equivalente al área del departamento de Cundinamarca


Las cifras ambientales del territorio nacional no son para nada alentadoras. Es más, ya podrían catalogarse como catastróficas. Actualmente, el 40% del país ya padece de algún grado de erosión y el 15,6% de los suelos está afectado por la sobrecarga de ganado y cultivos.

El IDEAM y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible indicaron que en 2014 la tasa de deforestación alcanzó el 16%, mientras que la Procuraduría General de la Nación aseguró que en 2015 el 61% de los municipios colombianos albergaron alguna actividad minera, de los cuales el 25% lo hizo de forma ilegal.

A este turbio panorama se suma ahora una mala nueva para los recursos naturales colombianos, evidenciada por el Instituto Geográfico Agustín Codazzi en su última publicación “Suelos y Tierras de Colombia”.

Según el IGAC, al comparar el mapa de bosques de 1967 con el mapa de cobertura y uso de la tierra de 2012, se llegó a la lamentable conclusión de que Colombia ha perdido 2.456.050 hectáreas de bosques.

Es decir que en 45 años, el país se despidió de una cobertura boscosa equivalente a la superficie en área del departamento de Cundinamarca.

En 1967, el territorio nacional contaba con 68.223.717 hectáreas de bosques, que representaban el 60% de todo el país, y que ocupaban la totalidad de los departamentos de Amazonas, Putumayo, Vaupés, Guaviare y Guainía, y gran parte del Chocó, Caquetá, Arauca y Nariño.

Estas zonas verdes estaban conformadas por 62,7 millones de hectáreas de bosque primario (terrenos ocupados por bosque en su estado natural, sin ninguna intervención); 2,9 millones de bosque secundario (masas arbóreas o arbustivas que aparecen después de la destrucción del ecosistema natural); y 2,5 millones de bosque en proceso de tala (despoje de las especies con valor comercial del área boscosa).

En 2012, los bosques se redujeron a 65.767.667 hectáreas (el 58% del país), representados en 60,7 millones de hectáreas de bosques primarios y secundarios y 5 millones de bosques fragmentados con pastos y cultivos.

En este mapa se aprecian pequeños territorios agrícolas y ganaderos donde hace 45 años se imponía el verde, en especial en departamentos como Putumayo, Caquetá, Guaviare, Nariño, Vaupés y Chocó; además de una contable reducción de la cobertura boscosa en la región Andina, invadida ahora por cultivos y actividades pecuarias.

“La cobertura boscosa nacional muestra una tendencia regresiva en extensión de masa forestal, tendencia que se aceleró entre finales de los años 60 y la mitad de los 80. La desaparición de los bosques está ligada a la tala indiscriminada, a la minería ilegal, a la explotación desmesurada de los recursos naturales y al establecimiento de otros usos como los agrícolas y pecuarios, los cuales no son aptos para estas zonas”, dijo Juan Antonio Nieto Escalante, Director General del IGAC.

Nieto Escalante enfatizó que la mayoría de los suelos de la Amazonia, que son los más afectados por la deforestación, tienen una vocación relacionada con la conservación y la protección ambiental. “En algunas zonas se podrían desarrollar usos forestales y agroforestales, un potencial que Colombia no ha sabido potenciar”.

Los bosques a través de los años

Mientras que en 1967 los bosques colombianos sumaban 68.223.717 hectáreas, un mapa del IGAC de 1985 reveló una reducción astronómica, al reportar solo 53.491.959 hectáreas. La zona boscosa pasó de cubrir el 60% del país al 47%.

Es decir que en 18 años, Colombia perdió 14.731.758 hectáreas, lo que equivale a toda el área de los dos departamentos más grandes del país: Amazonas (10,9 millones) y Vichada (10 millones).

Con el mapa de cobertura de uso de la tierra del IGAC en 2002 se dio un parte de tranquilidad, ya que los bosques incrementaron su área a 57.938.850 hectáreas. Eso significa que en 17 años se recuperaron 4.446.891 hectáreas de estos ecosistemas, mientras que el área boscosa subió un 4% (pasó a abarcar el 51% del territorio).

Sin embargo, el reporte de 2002 no es tan alentador al compararlo con el mapa de 1967, ya que entre ambos periodos de tiempo se perdieron 10.284.867 hectáreas de bosque.

Una nueva luz de esperanza aparece entre 2002 y 2012, ya que las hectáreas recuperadas continuaron su incremento. Las 65.767.667 hectáreas de bosque reportadas en la primera década del nuevo milenio, indicaron un aumento de 7.828.817 hectáreas en esta cobertura y un 7% en área, que pasó del 51 al 58%.

“La mayor pérdida de bosque en Colombia se originó entre los años 60 y la mitad de los 80, con la reducción de más del 13% de la cobertura boscosa nacional. Entre 1985 y 2012 se registró una aparente disminución de la tendencia de destrucción. Esta desaceleración de la tala de bosques en la última década está asociada posiblemente con aspectos socioeconómicos y variantes del orden público”, informó Nieto Escalante.

El Director del IGAC puntualizó que las razones del ligero incremento en los últimos años del área forestal podrían estar relacionadas con la promulgación del Certificado de Incentivo Forestal aprobado en junio de 1994, además de otras medidas institucionales de control y motivación, como el pago por servicios ambientales.

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