Las delegaciones de Irán y Estados Unidos reanudaron este domingo una nueva ronda de conversaciones indirectas en la capital omaní, Mascate, centradas en el controvertido programa nuclear iraní. La mediación corre nuevamente por cuenta del Gobierno de Omán, que ha sido un actor clave en facilitar el diálogo entre ambas naciones desde el colapso del acuerdo nuclear original en 2018.
La cuarta ronda de estas negociaciones fue encabezada por el enviado especial de la Casa Blanca para Oriente Medio, Steven Witkoff, por parte de EE. UU., y por el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, quien lidera la delegación persa. Las conversaciones buscan reducir tensiones y alcanzar un nuevo marco de entendimiento sobre las actividades nucleares de Irán y el levantamiento de sanciones.
Declaraciones cruzadas y posiciones firmes
En declaraciones a la agencia iraní Tasnim, el canciller Araghchi manifestó su frustración ante lo que describió como “posiciones contradictorias” por parte de Washington. Según el funcionario, las declaraciones públicas de EE. UU. no coinciden con lo discutido en privado, lo que genera desconfianza en el proceso. “Las posiciones de la otra parte cambian constantemente, dentro y fuera de las negociaciones”, señaló.
A pesar de estas tensiones, Araghchi afirmó que esta ronda fue “más seria y explícita” que las anteriores, y anunció que ambas delegaciones han acordado un nuevo encuentro dentro de ocho días. Esto indica un posible avance hacia algún entendimiento parcial, aunque aún persisten profundas diferencias.
Enriquecimiento de uranio: línea roja iraní
Uno de los temas más espinosos es el enriquecimiento de uranio. Araghchi dejó en claro que “la esencia del enriquecimiento no es negociable”. Si bien Irán estaría dispuesto a aceptar ciertas restricciones temporales —como niveles de enriquecimiento y cantidad de centrifugadoras—, insiste en su derecho soberano a mantener esta capacidad como parte de su programa nuclear civil.
Desde Washington, Steven Witkoff reafirmó la postura estadounidense de que Irán “no puede tener una bomba nuclear”. Reiteró que para cumplir con esta exigencia, Teherán debe desmantelar sus instalaciones de enriquecimiento y cesar el uso de centrifugadoras avanzadas. “La única vía es el desmantelamiento total”, afirmó el funcionario.
Levantamiento de sanciones, eje central para Irán
Otro punto fundamental es el levantamiento de las sanciones. Araghchi subrayó que “el principal objetivo de las negociaciones es eliminar las sanciones económicas impuestas de manera unilateral por EE. UU.”. Según el canciller, existe un principio de acuerdo sobre este objetivo, aunque no se han definido los plazos ni las condiciones concretas.
Las sanciones afectan gravemente la economía iraní, especialmente en sectores como el petróleo, la banca y el comercio internacional. El alivio de estas medidas es crucial para que Irán vuelva a comprometerse con límites verificables en su programa nuclear.
Contexto histórico: del acuerdo de 2015 al estancamiento actual
En 2015, Irán y el grupo P5+1 (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, China, Rusia y Alemania), junto con la Unión Europea, firmaron el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA). El acuerdo establecía la limitación del programa nuclear iraní a cambio del levantamiento de sanciones.
Sin embargo, en 2018, bajo la administración de Donald Trump, EE. UU. se retiró unilateralmente del acuerdo, reactivando sanciones y endureciendo su política exterior hacia Teherán. En respuesta, Irán comenzó a incumplir progresivamente sus compromisos, enriqueciendo uranio por encima de los límites permitidos y restringiendo el acceso de inspectores internacionales.
Perspectivas inciertas
Pese a las declaraciones hostiles y posturas encontradas, el hecho de que ambas partes hayan acordado una nueva reunión sugiere que aún existe voluntad política para encontrar un punto medio. El papel de Omán como mediador continúa siendo vital en un escenario regional tenso, donde cualquier paso en falso podría desencadenar consecuencias graves.
Las próximas semanas serán decisivas para determinar si estas negociaciones pueden revitalizar el marco del JCPOA o si, por el contrario, se encaminan a un nuevo estancamiento diplomático.
















