Un cargamento de 13 toneladas de productos de belleza, como extensiones (también llamados postizos) sospechosas de haber sido fabricadas con cabello humano, fue incautado por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) en el Puerto de Nueva York/Newark
Según la agencia, el envío se originó en Xinjiang, China, lo que señala posibles abusos a los derechos humanos por trabajo forzado y encarcelamiento. Los productos valían más de 800.000 dólares.
Xinjiang es una región rural autónoma en el noroeste de China y el hogar de aproximadamente 11 millones de uigures, una minoría étnica predominantemente musulmana con su propia cultura e idioma. Hasta hace poco, en Xinjiang había muchos más uigures que chinos han, la mayoría étnica que conforma el resto del país.
El Departamento de Estado de EE.UU. calcula que más de un millón de uigures han sido detenidos en una red masiva de campos de reclusión en Xinjiang, donde supuestamente están “sometidos a tortura, tratos crueles e inhumanos como el abuso físico y sexual, el trabajo forzado y la muerte”.
Esta es la segunda vez este año que la CBP incauta productos provenientes de China sospechosos de haber sido hechos con el cabello de prisioneros.
China enfrenta el escrutinio internacional por su trato a los uigures, y en junio, el presidente Donald Trump firmó un proyecto de ley que tenía como objetivo castigar a Beijing por su represión contra la minoría étnica.
















