Otros articulos:

nectarportadainicio

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

La primera reacción de Nicolás Maduro al conocer que el secretario general de la OEA pedía activar la Carta Democrática para discutir sobre Venezuela fue citar en su cuenta de Twitter las palabras que pronunció alguna vez el expresidente Hugo Chávez: "La OEA no sirve para nada"


Para Chávez, la Organización de Estados Americanos (OEA), el organismo hemisférico con sede en Washington (EE.UU.) servía a los "intereses del imperioy del capitalismo mundial en el continente".

Ahora que el secretario general de la OEA, Luis Almagro, ha pedido al Consejo Permanente activar la Carta Democrática para discutir "con urgencia" la situación en Venezuela, el presidente Maduro conserva la postura de su predecesor.

Tras la convocatoria de Almagro, la Asamblea General del organismo es la instancia capacitada ahora para tomar la decisión más crucial: suspender a Venezuela de la OEA.

Si fuese suspendida del organismo hemisférico, Venezuela podría enfrentarse, en primer lugar, a consecuencias diplomáticas.

Estas se traducirían en un "aislamiento" del país sudamericano en la región, le señaló a BBC Mundo el analista político Michael Shifter, de la organización Diálogo Interamericano con sede en Washington (EE.UU.).

El país perdería su derecho de participación en las sesiones de la Asamblea General y en los organismos hermanos de la OEA, como la Junta Interamericana de Defensa.

Sin embargo, la suspensión en la OEA no significaría la salida de Venezuela de otros organismos de la región como Unasur (Unión de Países Sudamericanos), ni comprometería su misión en la ONU.

Y aunque la Carta Democrática contempla que a pesar de una suspensión el país miembro debe seguir cumpliendo con sus deberes en materias de derechos humanos, Venezuela abandonó la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en 2013.

gifgooglenews

americanenglishcompany