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En Francia, la ola de calor proveniente del desierto del Sahara se instaló desde inicios de semana, las autoridades emitieron una alerta naranja en 65 departamentos del país y pidieron a los residentes tomar precauciones


En París, como todas las grandes ciudades se convierten durante episodios caniculares en burbujas de calor debido al cemento, a las actividades humanas y a la falta de árboles, los residentes tomaban por asalto las piscinas municipales de la ciudad.

Según el organismo nacional de previsión meteorológica, Météo France, esta racha de calor no tiene precedentes, para un mes de junio, desde 1947 por su intensidad. 

Los expertos prevén que el termómetro siga subiendo el miércoles, hasta superar los 40 °C en varias localidades del este y del centro de Francia, como Besanzón, Clermont-Ferrand o Lyon, y se extenderá hasta finales de semana, al menos en el sureste del país.

España

La ola de calor durará al menos hasta el 1 de julio. Las temperaturas podrían alcanzar el viernes 45 °C en Gerona y 44 ºC el fin de semana en Zaragoza, ambas en el noreste del país.

La agencia española de meteorología, AEMET, puso en alerta naranja a cinco provincias del norte para el miércoles, cuando el país comenzará a sentir el fenómeno "excepcionalmente adverso" de la ola de calor, con temperaturas de hasta 39 ºC. 

La alerta se extenderá el jueves a un total de diez provincias, en el centro y el noreste, por temperaturas extremas de hasta 41 ºC. 

Alemania

Los meteorólogos han advertido que se podría romper un récord de 38,5 ºC para un mes de junio, las autoridades han impuesto restricciones de velocidad en algunos tramos de las autopistas hasta nuevo aviso, debido al riesgo de que el asfalto caliente se rompa por las temperaturas inusualmente altas.

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Las causas 

Científicos expresan que las canículas, cada vez más frecuentes y precoces, son un síntoma del cambio climático. Los veranos más calurosos en Europa desde el año 1500 son todos de principios del siglo XXI: 2018, 2010, 2003, 2016, 2002.

Este aumento de calor se está produciendo como resultado directo de un calentamiento inducido por los gases de efecto invernadero de la combustión de carbón, petróleo y gas.

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