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Ahí Toshio Takata, de 69 años, explica que infringió la ley porque era pobre. Quería un lugar donde vivir de forma gratuita, aunque fuera entre rejas


Japón se enfrenta a una ola de crímenes perpetrados por gente de edad avanzada. La proporción de delitos cometidos por personas mayores de 65 años aumenta constantemente desde hace 20 años. 

En 1997 este grupo de edad representaba aproximadamente una de cada 20 condenas, pero 20 años después la cifra aumentó a más de una de cada cinco, una tasa que supera con creces el crecimiento de los mayores de 65 años como proporción de la población (aunque ahora son más de una cuarta parte del total).

Muchos de estos delincuentes mayores son reincidentes. De los 2.500 mayores de 65 años condenados en 2016, más de un tercio tenía más de cinco condenas anteriores.

Los delitos

El robo, principalmente en tiendas, es con mucha diferencia el delito que más cometen las personas de edad avanzada. En su mayoría roban alimentos de un valor inferior a los 3.000 yenes (unos US$25) en comercios que visitan regularmente.

Michael Newman, un demógrafo nacido en Australia que trabaja en la empresa de investigación Custom Products Research Group, con sede en Tokio, señala que es muy difícil vivir con la "miserable" pensión básica de Japón.

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En un informe publicado en 2016, Newman calculó que solo los costos de alquiler, comida y atención médica los beneficiarios de la pensión acaban endeudados si no tienen otros ingresos. Y eso antes de pagar la calefacción o la ropa.

Antes era habitual que los hijos se hiciesen cargo de sus padres, pero en las provincias la falta de oportunidades económicas llevó a muchos jóvenes a mudarse, con lo que los padres se tienen que valer por sí mismos.

"Los jubilados no quieren ser una carga para sus hijos. Si no pueden sobrevivir con la pensión, sienten que la única manera de no ser un lastre es hacer que los metan en la cárcel", explica Newman.

La reincidencia es una forma de "volver a la prisión", donde hay tres comidas diarias y ninguna factura, asegura.

También el suicidio se está volviendo cada vez más común entre las personas de edad avanzada. Es otra manera de cumplir lo que algunos consideran "su deber de retirarse".

 

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