Otros articulos:

nectarportadainicio

americanp

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

Puede parecer absurdo que China bloquee Winnie the Pooh, un ingenuo personaje infantil; sin embargo, la reacción es parte de una estrategia política destinada a evitar que blogueros listos puedan saltarse la férrea censura que existe en este país asiático


En los últimos tiempos, las ilustraciones de este simpático osito han sido prohibidas porque internautas lo han comparado con Xi Jinping, el presidente chino.

Las bromas en Internet sugieren que el presidente chino luce muy parecido a Winnie the Pooh, el osito de peluche del escritor A. A. Milne, porque ambos son regordetes.

Desde que Xi Jinping asumiera el poder en 2013, estos memes circulan por las redes sociales en general. Por ejemplo, la imagen del presidente y de Barak Obama caminando juntos fue posteada junto a la de Winnie y Tigger.

Cuando el presidente y el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, se dieron la mano con incomodidad, los internautas publicaron a Winnie the Pooh y el borriquito Ígor haciendo este mismo gesto.

En una oportunidad en que Jinping inspeccionaba a sus tropas con la cabeza fuera de la limosina, blogueros subieron una imagen de Winnie en su pequeño auto.

La censura del gobierno chino

Mientras más memes postean los internautas como reacción a la censura del gobierno chino, más prohíbe la gestión del mandatario que los dibujos animados circulen en Internet.

Y ya no se trata solo de ilustraciones del famoso personaje infantil, sino que cualquier mensaje crítico que tenga que ver con el presidente o con el tema de los mandatos consecutivos es eliminado casi instantáneamente después de haber sido compartido. Lo mismo sucede con el nombre del osito o de cualquiera de sus amigos.

Los censores del sistema no toleran que Jinping quede en ridículo, pero además no admiten que este personaje se convierta en un símbolo indirecto del Secretario General del Partico Comunista chino. 

En otros países, este tipo de broma con figuras políticas no tiene grandes repercusiones, pero en China consideran que el presidente debe ser incuestionable. Por otro lado, a pesar de la férrea censura, blogueros y otros usuarios listos –chinos y del mundo– pasan por encima de la barrera de baneo.

gifgooglenews