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Los sistemas carcelarios en el mundo entero presentan condiciones de hacinamiento, criminales reincidentes, mal estado de las prisiones y mucho más. Sin embargo, en Noruega, el sistema carcelario es revolucionario y ha logrado hacer la diferencia


La correccional de máxima seguridad ubicada a dos horas al norte de Oslo es considerada la prisión más humana del mundo.

A pesar de que la prisión Halden es una instalación de máxima seguridad y que como tal cuenta con reclusos asesinos, violadores y delincuentes, el complejo no tiene nada que ver con lo que solemos asociar con una prisión.

Lejos de ser una prisión de concreto con cercas eléctricas, como la gran mayoría, la prisión Halden es de ladrillo, madera y colores asociados con la rehabilitación y el crecimiento.

Programas vocacionales

Además, la prisión cuenta con una gran variedad de programas vocacionales como carpintería, talleres de montaje e incluso un estudio de grabación. Y un gimnasio y biblioteca.

La cárcel apunta a la normalidad y las amistades entre guardias y reclusos son comunes. También cuentan con cocinas completamente equipadas para que cualquiera pueda usar.

Así como el diseño de la instalación busca reducir la violencia y mejorar la rehabilitación, la seguridad dentro de la prisión también juega un papel importante.

Las diferencias con otras cárceles

Si comparamos la prisión de Halden con una prisión de seguridad de Estados Unidos, hay una diferencia en la seguridad. EE. UU. opta por una seguridad estática, basada en puertas a control remoto, cámaras de seguridad y un ambiente diseñado para limitar el vandalismo y el armado de armas. Los oficiales están entrenados para tener la mínima interacción con los reclusos para evitar altercados.

En el caso de la prisión Halden, cuenta con una seguridad dinámica diseñada para prevenir interacciones perjudiciales en primera instancia.

Los oficiales de Halden tienen una estrecha relación con los presos para apoyar la socialización casual entre ambos, muchas veces durante el té, el café o las comidas.

¿Un modelo de prisión posible para todos?

Lo cierto es que por más revolucionaria y efectiva que sea este sistema carcelario, muchos han debatido acerca de si es posible replicar el modelo a otros países.

Para Nikola Milanovic, del Stanford Progressive, el modelo no puede replicarse fundamentalmente porque los países escandinavos tiene una estructura social muy diferente al igual que una visión distinta sobre el rol del gobierno hacia la ciudadanía.

Pero más allá de que el modelo se pueda replicar exactamente, sí abre el debate sobre las condiciones en las que necesitan estar los presos y lo que se necesita para evitar la reincidencia y que puedan volver a reinsertarse en la sociedad.

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