Megacity

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 
Pin It

No creo que haya ser humano que no conozca la famosa fábula de Esopo que nos muestra a una lechera soñadora con su cántaro de leche a la cabeza mientras camina y hace cuentas anticipadas con el producido del líquido lácteo – hasta que tropieza y cántaro, leche y sueños ruedan por el piso


La lechera - Casto Plasencia - Museo Nacional de Bellas Artes, ArgentinaLuego viene la pregunta  - generalmente de un profesor “a cargo” de la educación: “¿cuál es la lección de esta historia?” A lo que se responde de manera automática con un argumento de tipo moralista como “hay que hacer planes sobre seguro”, “debemos dejar de soñar y aterrizar nuestras ideas” o “los sueños son solo eso”.

Con ocasión de la conmemoración del fallecimiento de Napoleón Bonaparte (mayo 5 de 1821) – y otras razones que se harán evidentes (espero) en las siguientes líneas, he decidido hacer este escrito. Un cliché cada vez menos usado es el de relacionar a las personas con problemas mentales con Napoleón, especialmente en las caricaturas donde les dibujan el típico gorro del emperador o su mano derecha metida entre el pliegue central de su sacoleva, y también se hacen alusiones textuales como “otro Napoleón”. Apenas lógico, pues este histórico personaje no obtuvo su fama por cualquier cosa, sino por hechos realmente destacados, casi sobre humanos y en muchas ocasiones ampliamente criticados por osados, atrevidos, imposibles de realizar o que demandaron sacrificios enormes. Por otro lado, para 1890 se publicó la primera obra de psicología en el mundo: Principios de psicología, por William James, en plena era napoleónica y no son pocos los casos conocidos entonces de megalomanía (delirio de grandeza, en términos MUY generales) bajo el influjo – del entonces muy reconocido – Napoleón.

Por supuesto que hoy nadie, por trastornado que estuviese, consideraría ser Napoleón – al menos en el caso de la megalomanía, porque la imagen de este atrevido comandante se ha venido desdibujando con el tiempo y la transformación de los conceptos de héroe o valiente, de libertad y del conflicto armado. Más o menos lo mismo ocurre con la lechera de Esopo a quien los jóvenes de hoy ven como una extraña: a nadie se le ocurriría cargar leche en un cántaro, tampoco en la cabeza, y ni siquiera se le ocurriría imaginarse viniendo del ordeño o tratando de vender leche ¡cruda! para obtener algo de ganancia económica porque el trabajo manual está considerado de bajo nivel, pocos jóvenes intervendrían – salvo gran necesidad – en una labor que no incluya tecnología.

Aún así salvo ambas historias, las traigo al presente para compararlas, y poner al lector en situación de conflicto entre dos actitudes diametralmente diferentes para que analicemos si es la antigüedad de las historias la que interviene en la decisión, y si esta misma aparente obsolescencia es observable en nuestro valores personales y como sociedad.

¿Realmente hay que ser precavido, planear y no tomar riesgos para evitar que nos ocurra lo que le pasó a la lechera con su sueños? Siempre me he preguntado si la lechera necesitó apoyo familiar o profesional para superar su trauma, y si finalmente logró comprar sus pollos. ¿Por qué termina allí la historia con una pobre incompetente soñadora y no con una empresaria que superó sus errores aprendiendo de ellos para no estimarlos como fracasos? ¿O mejor deberíamos seguir ejemplo del bravo Napoleón quien a pesar de su corta estatura se puso en altísimos bastiones humanos como libertador, guerrero, soldado, patriota y benefactor? Ir tras empresas “napoleónicas” que se definen como imposibles es cosa de locos, pero tenemos millones de historias exitosas donde algo imposible se hizo realidad a través de la persistencia fundada en confianza propia, en autonomía. Y sin embargo Napoleón murió solo, exiliado (por no decir encarcelado), y posiblemente envenenado.

Como dijo el cojo: ¿por qué camino cojo? ¿Lechera o Napoleón? Me encantaría leer sus ideas, decisiones y opiniones en los comentarios de este artículo. Gracias.

logogooglenews
Pin It