Otros articulos:

nectarportadainicio

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

El programa que fue en un principio dirigido por la BBC junto con la colaboración de RagDoll tenía el principal objetivo de divertir enfocándose en un público infantil, no obstante, de todos es sabido que la apariencia que tenían estas curiosas criaturas escondía algo extraño


El programa que fue en un principio dirigido por la BBC junto con la colaboración de RagDoll tenía el principal objetivo de divertir enfocándose en un público infantil, no obstante, de todos es sabido que la apariencia que tenían estas curiosas criaturas escondía algo extraño. En su trama, estos “seres” similares a grandes y gordas ratas con antenas se comportaban de manera estúpida todo el tiempo, en un lugar donde abundaban hermosas colinas verdes. 

Todas esas extrañas ideas en las que se basó la serie durante sus 365 episodios procedían de la mentalidad de una sola persona: Andrew Davenport, y ahora es cuando la cosa se pone interesante. Davenport fue el director creativo de RagDoll, ganando una enorme audiencia en los programas de su dirección. Ingresó en este campo tras terminar su carrera universitaria en Londres, sin embargo, su fama procedía de su ciudad natal, Folkestone, además del lado oscuro que tenía.

Durante su infancia, Andrew tuvo numerosos problemas en su escuela, por lo que su familia lo internó en una especie de colegio militar de las proximidades de Folkestone, un lugar que tenía la fama de “hacer sufrir” a sus alumnos.

Davenport acudió a una fiesta con todo el equipo del programa, donde se pasó con la bebida y terminó en un estado bastante desagradable. En los momentos posteriores, Andrew comenzó a recordar cosas de su pasado y se las comentó a los presentes, mencionando una supuesta “Operación Mider”.

Según su testimonio, aquel viaje que realizó con el colegio militar a los 13 años, Andrew y más alumnos fueron sometidos a un experimento que formaba parte de una operación llamada por los militares con el nombre en código “Mider”.

En dicho lugar, afirmó haber visto animales que nunca había visto, similares a unas ratas enormes de casi 2 metros de altura, vistiendo ropas metálicas y portando antenas encima de sus cabezas. En la región del abdomen, estos seres tenían una especie de pantalla en la que se podían ver sus pensamientos, incluso los del propio Andrew. El comportamiento de esas “criaturas” era extraño, sin sentido, emitiendo una especie de risa todo el tiempo, similar a la de un grupo de niños.

Sin embargo, uno de esos seres, que también habitaba la casa, le transmitió que no debía tener miedo. Entonces, Andrew tocó la esfera y apareció de repente en la esfera de la base militar en la que se desmayó. Después, el volvió al “mundo real” y le dijo a todo el mundo que había sufrido una especie de alucinación que parecía demasiado real.

Años después, los estudiosos de la Teoría de las Cuerdas revelaron que tal vez pudo trasladarse a un universo paralelo, un lugar en el que las leyes de la físico no se aplican. Creen que se trata de un espacio vacío, sin vida e inerte. Aunque quizás se equivoquen y sea cierta la existencia de otros “universos o realidades”, y quizás Andrew fue uno de los primeros en viajar hacia allí. Sin embargo, también pudo ser una alucinación fruto de la inhalación de algún componente dentro de la esfera, lo que hizo que pudiera ver unas criaturas extrañas cuando en realidad pudo tratarse de persona vestidas con un traje anti radiación o similar. Lo que sí es cierto es que luego se estrenó el programa de los Teletubbies.

gifgooglenews

americanenglishcompany