Las lluvias de los últimos días en Cundinamarca pueden dar una sensación de alivio, pero la CAR advierte que el aumento de los caudales no significa que las fuentes hídricas se hayan recuperado. Detrás de las precipitaciones hay dos riesgos que requieren atención: las crecientes súbitas en ríos y quebradas y la posibilidad de una nueva temporada de escasez.
La Corporación Autónoma Regional (CAR) pidió extremar las precauciones en las zonas ribereñas y aprovechar octubre y noviembre para recolectar y almacenar agua de manera responsable. Según la entidad, los próximos meses serán decisivos para prepararse ante un posible periodo seco prolongado.
La advertencia plantea una pregunta clave para los hogares, las comunidades rurales y los sectores productivos: ¿cuánta agua estará disponible cuando disminuyan las lluvias?
¿Por qué la CAR advierte que las lluvias no garantizan una recuperación del agua?
El director general de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros, explicó que el comportamiento reciente del clima en el centro del país está marcado por contrastes: mañanas soleadas y tardes con precipitaciones intensas.
Esta combinación puede provocar aumentos repentinos en el nivel de los ríos y quebradas. Sin embargo, una creciente no necesariamente significa que las cuencas hayan recuperado sus reservas o que exista suficiente agua para afrontar los meses siguientes.
La diferencia es importante. Una lluvia intensa puede elevar temporalmente el caudal de una fuente hídrica, mientras que la recuperación de una cuenca depende de procesos más amplios, relacionados con la disponibilidad de agua, las condiciones del suelo y el comportamiento de las precipitaciones a lo largo del tiempo.
Se insiste en que no se debe confundir el aumento momentáneo del agua con una garantía de abastecimiento para el futuro.
Crecientes súbitas en Cundinamarca: las comunidades deben mantenerse alerta
Además de la preocupación por la disponibilidad del recurso hídrico, las lluvias intensas pueden generar emergencias en sectores cercanos a ríos y quebradas.
Las crecientes súbitas pueden presentarse en cuestión de minutos, lo que reduce el tiempo de reacción de las personas que se encuentran en zonas expuestas.
¿Qué precauciones se deben tomar durante las lluvias?
La recomendación es prestar atención a los cambios en el nivel y la fuerza del agua, evitar ingresar a cauces o atravesarlos durante las precipitaciones y mantenerse alejado de las orillas cuando se registren aumentos repentinos del caudal.
También es importante seguir los reportes de las autoridades y las instrucciones de los organismos locales de gestión del riesgo.
Entre las medidas preventivas se encuentran:
- Evitar permanecer en las orillas de ríos y quebradas durante lluvias intensas.
- No intentar cruzar corrientes de agua cuyo nivel o fuerza estén aumentando.
- Identificar rutas de evacuación en sectores expuestos a inundaciones.
- Atender los comunicados oficiales sobre condiciones hidrológicas y posibles emergencias.
- Informar oportunamente a las autoridades sobre situaciones de riesgo observadas en la comunidad.
La advertencia es especialmente relevante para quienes viven, trabajan o desarrollan actividades agrícolas cerca de fuentes hídricas.
Octubre y noviembre: los meses clave para ahorrar y almacenar agua
La CAR también hizo un llamado a fortalecer las medidas de ahorro y uso eficiente del agua durante octubre y noviembre.
De acuerdo con Ballesteros, estos meses representan una oportunidad estratégica para recolectar y almacenar el recurso antes de que se presenten condiciones más secas.
La recomendación tiene implicaciones para los hogares, las actividades agropecuarias y las empresas que dependen del abastecimiento de agua para mantener sus operaciones.
Sin embargo, no se trata únicamente de almacenar más. También es necesario revisar cómo se consume el recurso, identificar pérdidas y adoptar alternativas que permitan reducir el desperdicio.
Recomendados:
¿Cómo prepararse ante una posible escasez de agua?
Las medidas pueden comenzar con acciones sencillas, sin necesidad de realizar grandes inversiones.
- Revisar fugas: reparar grifos, tuberías y conexiones que generen pérdidas.
- Recolectar agua lluvia: utilizar sistemas adecuados para captar y almacenar agua destinada a usos compatibles con su calidad.
- Mejorar el almacenamiento: verificar que los depósitos estén limpios, cubiertos y en buenas condiciones.
- Optimizar el consumo: evitar desperdicios en labores domésticas, comerciales y agrícolas.
- Evaluar alternativas de ahorro: considerar dispositivos de bajo consumo y soluciones de aprovechamiento de agua lluvia según las necesidades de cada inmueble.
El agua recolectada debe destinarse a usos apropiados según su tratamiento y calidad. No debe asumirse que el agua lluvia es potable sin un tratamiento adecuado.
Estas medidas pueden contribuir a disminuir el consumo y los costos asociados al abastecimiento, aunque su efectividad dependerá de las condiciones de cada hogar, predio o actividad productiva.
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¿Qué se espera para diciembre y enero en Cundinamarca?
Según los pronósticos mencionados por la CAR en su comunicado del 8 de octubre de 2026, diciembre y enero podrían dar paso a un periodo seco sostenido, con posibilidad de prolongarse hasta mediados de 2027.
La entidad advirtió que las precipitaciones podrían ubicarse por debajo de los niveles habituales, por lo que considera necesario anticiparse a posibles dificultades en la disponibilidad de agua.
Este escenario hace que la planificación sea importante para los municipios, los productores agrícolas y las familias que dependen de fuentes hídricas locales.
No obstante, el comportamiento del clima puede cambiar y los pronósticos deben interpretarse como escenarios sujetos a actualización, no como una certeza de que habrá escasez en todos los territorios.
Se mantiene el monitoreo de las fuentes hídricas y de los sistemas de regulación para seguir la evolución de las condiciones.
El agua que se desperdicie hoy podría hacer falta mañana
El mensaje de la autoridad ambiental es claro: las lluvias actuales no eliminan la necesidad de prepararse para los próximos meses.
La combinación de precipitaciones intensas, posibles crecientes súbitas y un eventual periodo seco exige mantener la prevención en dos frentes: proteger la vida en las zonas ribereñas y administrar de manera responsable el agua disponible.
Para los hogares, esto significa revisar sus hábitos de consumo. Para las comunidades y los sectores productivos, implica evaluar sus necesidades de abastecimiento y anticipar posibles dificultades.
¿En su municipio las lluvias han mejorado la disponibilidad de agua o siguen existiendo preocupaciones por el abastecimiento? Compartir las experiencias de cada comunidad puede ayudar a visibilizar los desafíos y promover medidas preventivas.


















